Durmió en la calle. Comió una vez al día. Se peleó por insultos racistas. Fue condenado y el racista pagó una multa .La vida de Luc André Diouf es la de otros tantos migrantes que llegan buscando una vida mejor. Él tiene un altavoz desde hace cuatro años, la política. La ciencia para transformar la vida de los demás le cambió también la suya. Reivindicativo, activista y luchador estuvo con migrantes en la ciudad de Ourense, por primera vez, para dar a conocer su historia e incentivarlos para una participación ciudadana real y plena.

–¿Qué le dice a los migrantes de Ourense que llegan con expectativas y, en muchos casos, no se cumplen?

–El mensaje es un mensaje nítido y claro. Todo migrante que sale de su país, cualquier país, sale con un sueño, y eso solo depende de uno. Les pediré que hagan de su participación ciudadana, una participación ciudadana activa, no pasiva. Que se dejen ver, que participen en todas actividades de la ciudad, porque son ciudadanos arraigados con residencia, con trabajo y otros con amigos y amigas de Ourense. La participación a la que les llamo es en la participación política, en las asociaciones de vecinos, en las ANPAS, para que la sociedad en Ourense vea que los migrantes vienen a participar en el desarrollo económico, no solo de España si no también en Ourense.

–Habla de la participación en el desarrollo económico, pero el estereotipo de que el migrante ‘roba’ el trabajo sigue existiendo.

–Ese estereotipo siempre nos va a seguir siempre, pero eso no tiene que ser un freno. Habrá gente que quiera ver a la población inmigrante de esa forma y habrá otra gente que no la vean así, pero tenemos que trabajar nosotros. Si nos escondemos no podremos disfrutar de nuestros derechos, pero si damos la cara, cuando participemos nadie nos mirará con los ojos de ‘ahí está el inmigrante. Pongo el caso de Canarias, de los carnavales, porque nosotros participamos de los festivales. Porque en el lugar en el que estamos viviendo, en este caso yo, es nuestro lugar de residencia, es nuestra casa y es nuestra patria. Contra estos estereotipos de ‘nos roban el trabajo’, ‘nos están saturando la sanidad’ o ‘nos están ensuciando los barrios, nosotros tenemos que trabajar en las políticas de integración. Las administraciones tienen que trabajar en ese sentido, porque funcionan.

–No es fácil participar socialmente, con los discursos de odio que hay ahora mismo hacia los inmigrante.

–No es fácil, la verdad es que no, pero tenemos que entender que con el discurso de Vox, que está en las instituciones gracias a la colaboración con el PP, puede ser un freno a que la población inmigrante pueda tener esa participación activa. Pero eso no puede ser un límite porque la España del S.XXI es una España plural y diversa. No podemos hablar de distinción de personas, porque España tiene un invierno demográfico costoso. Somos el segundo país después de Japón más viejo del mundo.

–Y Ourense es la provincia más anciana de España.

–Pues razón de más. Si queremos tener estos bancos (señala a unos de madera en un parque) para que nuestros abuelos se sienten y ellos vayan al banco a final de mes para cobrar su pensión, tenemos que seguir tendiendo manos para que la cotización a la Seguridad Social pueda seguir manteniendo ese régimen. O en otras muchas situaciones, habría que entender que la inmigración es útil. La inmigración es necesaria en Europa y también en España, quien no entienda eso y quien quiera crear estereotipos se está cansando.

–Uno de esos estereotipos fue el cartel de Vox, comparando la pensión de una abuela con la ayuda a un mena, que fue avalado por la justicia.

–Todo el mundo lo ve. Ya son mil días en los que el PP bloque el Consejo General del Poder Judicial. Cuando la parte más débil de la población que son los menores, me refiero a esos no acompañados y también a españoles que pueden estar en centros. Hacer esa comparativa falsa, creo que no merece la pena hacer una valoración.

–¿Hace falta más sensibilización?

–Claro, los estereotipos se combaten con políticas de sensibilización, empezando por Primaria, Secundaria y hasta la Universidad. Nosotros, la federación de Africanos en Canarias, junto con el Cabildo, vamos a los institutos para sensibilizar sobre los estereotipos y la sensibilidad migratoria. Solamente desde la información puede haber cambio. Pero parece que hay más interés en que no haya información, en que esa información esté secuestrada, o en vender noticias falsas sobre los inmigrantes.