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Piezas de coches clásicos, bicicletas o una lavadora que nacen de una impresora 3D

Una 'start-up' de Ourense creada poco antes de la pandemia, a partir de una idea surgida en Alemania de uno de sus socios, diseña y fabrica componentes para empresas y particulares

Roberto del Corral e Iván Fernández, socios de RDC Works, con un trabajador, Gabriel Estévez. // IÑAKI OSORIO

El ingeniero industrial Roberto del Corral desarrolló parte de su carrera en Alemania y allí montó una empresa, en Múnich. “Hace dos años empezaron a surgir trabajos para impresión 3D y tuve la idea de trasladar ese modelo de negocio a Galicia, para poder hacerlo desde aquí”, explica.

Junto a Iván Fernández, técnico informático, impulsaron en sociedad RDC Works en enero de 2020, antes de que estallara la pandemia. La ‘start-up’ (empresa emergente) fue el resultado de la presentación de su proyecto a una iniciativa del Clúster de Empresas de Automoción de Galicia (Ceaga).

El punto de partida de la idea fue hacer los diseños para la fabricación mediante impresora 3D de piezas para la industria de la automoción, con la posibilidad de poder sustituir algunos procesos más tradicionales como algunos mecanizados. “Nos pilló la pandemia de lleno, con el primer confinamiento a los pocos meses de empezar, y tuvimos que pensar en alternativas para extender el modelo de negocio. Nos atrevimos a diversificar un poco más los servicios y ya no solo trabajamos con empresas de la automoción sino con otro sectores, como el ganadero, así como con pequeños talleres o particulares. Ofrecemos servicios desde la fabricación de piezas para coches antiguos, artilugios para caza y pesca o piezas para soportes de fábricas de producción, un poco de todo. Casi cualquier cosa es posible, cualquier pieza la podemos reproducir y después imprimir”, cuenta este ingeniero industrial.

Algunas piezas elaboradas con la impresora 3D. // IÑAKI OSORIO

“Como ejemplos de pedidos recibidos por particulares, piezas para una bicicleta, una lavadora o la tapa de la depuradora de una piscina, lo que evitó que tuviera que cambiar toda la depuradora”, añade Iván Fernández. La mayoría de las solicitudes de empresas y particulares que han recibido son de Galicia, aunque también han realizado ya trabajos para Alemania.

El material principal que utilizan para la fabricación de sus productos es plástico resistente, o bien gomas flexibles. Mantienen una vía de colaboración con otra empresa del País Vasco que, mediante máquinas que permiten realizar impresión 3D en metal, produce piezas para aplicaciones específicas, como por ejemplo útiles para corte o punzonado.

Esa modalidad requiere una inversión más grande, mientras que la impresión 3D con plástico puede realizarse con máquinas cuyo coste va de los 3.000 a los 50.000 euros, según modelos y rendimiento. El proceso de elaboración, dice Roberto, “es más rápido porque se basa en un diseño y no requiere la fabricación de un molde. Tal y como hemos planteado la empresa, no hay muchas de diseño específico para la impresión 3D en España”.

Los dos socios de RDC Works. // IÑAKI OSORIO

Hace poco más de un mes que RDC Works ha trasladado su sede a una nave en el polígono de San Cibrao das Viñas donde comparte instalaciones con otra empresa PMO, con la que colabora. “Ofrece la posibilidad de fusionar las ventajas de la fabricación tradicional de moldes y matricería con nuestra respuesta rápida en la fabricación de prototipos y el diseño. Nos parecía interesante convivir bajo el mismo techo, ellos fabricando moldes y nosotros tecnología más avanzada. Además, esta ubicación nos permite estar en un entorno empresarial”, como es el principal polígono de Ourense, explica Del Corral.

La tecnología de la impresión 3D, puntualiza, “no tiene por qué eliminar el método de fabricación más tradicional. Cuando queremos producir piezas en series muy grandes, con muchas miles de unidades, hoy por hoy todavía son más rentables los procesos tradicionales como la inyección de plástico. Hay que sacar lo mejor de cada método; no se trata de que la impresión 3D elimine todo tipo de procesos, sino que van a coexistir”.

RDC Works comparte nave con la empresa PMO en San Cibrao. // IÑAKI OSORIO

Mirando al futuro, “de momento, queremos afianzar y consolidar el modelo de negocio, captando más clientes recurrentes a corto plazo. Hay unas empresas que están acudiendo ya un par de veces al mes a nosotros y nos gustaría contar con más clientes habituales como primer objetivo. A medio plazo, el propósito es poder aumentar la facturación y con ello también el equipo y extender nuestro mercado no solo a Galicia sino al resto de España”.

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