La Federación Gallega de Pesca tacha de “atentado medioambiental” el vaciado de embalses

Embalse de Salas, en Muíños, cuya ocupación descendió abruptamente en agosto. |   // BRAIS LORENZO

Embalse de Salas, en Muíños, cuya ocupación descendió abruptamente en agosto. | // BRAIS LORENZO / E. Filgueira

E. Filgueira

A la petición de explicaciones por escrito –al Ministerio de Transición Ecológica y a la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil– que la Xunta y los alcaldes de los concellos afectados directamente por el drástico vaciado de los embalses ourensanos hicieron el miércoles, se suma ahora la del presidente de la Federación Gallega de Pesca.

En una carta, dirigida al máximo responsable de la CHMS, expone Manuel Mouzo, presidente de la entidad deportiva, que esperan recibir explicaciones de cuáles fueron los motivos “para proceder a semejante vaciamiento de los embalses”.

Así las cosas, afirma que desde la organización que dirige, no tienen constancia, en la demarcación hidrográfica Miño-Sil, de “circunstancias excepcionales o distintas a las de otras zonas que mantienen niveles de aforo en los embalses que gestionaban superiores al 60%”. Explican, además, que desconocen si las repentinas bajadas de aforo fueron comunicadas, conforme a la legislación vigente, y posteriormente autorizadas por motivos excepcionales.

“Nos preocupan especialmente la fauna y la flora de esos espacios, tanto en los propios embalses como aguas abajo de los mismo"

“No sería temerario por nuestra parte hablar de gravísimo atentado al medio ambiente al permitir que se redujera el aforo de ciertos embalses hasta llegar a tan solo un nivel de un 13 o 15 % da su capacidad total”, afirman.

Señalan en su misiva que, según los datos que pudieron recabar, la bajada del agua fue “brutal” en un corto espacio de tiempo y que estos hechos pueden suponer problemas de supervivencia a la flora y la fauna de los ríos en los que los federados llevan años desarrollando “prácticas sostenibles de los recursos naturales”.

“Nos preocupan especialmente la fauna y la flora de esos espacios, tanto en los propios embalses como aguas abajo de los mismos. Esta excepcional bajada del nivel del agua, además de poner en estos instantes en peligro la vida de las especies que en esas masas de agua habitan, también la ponen en un inmediato futuro debido a la incertidumbre de poder garantizar los caudales mínimos ecológicos”, recogen en su escrito.

La conselleira de Infraestructuras y Movilidad, Ethel Vázquez, expuso ayer que, en el mes de junio, Belesar (en Lugo) y Portas se encontraban entorno al 55% de su ocupación y que en la actualidad el ourensano se había reducido hasta el 15%. En cuanto al de Salas, afirmó que durante la primera quincena de agosto vio reducida su cantidad de agua del 40 al 27%.