Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

“Nos han soldado la entrada a las pozas y no podemos entrar ni a tomar el sol”

Amigos das Termas denuncia que en lugar de limpiar accesos, los han sellado | Pedirán al alcalde que reabra As Burgas y Outariz

Miembros de Amigos das Termas, ayer, en las de A Chavasqueira. | // BRAIS LORENZO

“Vamos de mal en peor. No solo tienen los paseos termales y el entorno de las pozas llenos de maleza y más abandonados que nunca, sino que ahora han soldado las vallas para que nadie pueda entrar, ni siquiera acercarse al río o a tomar el sol”, denuncia Enrique Camoeiras en calidad de portavoz del sentir de la plataforma ciudadana Amigos das Temas.

Termas valladas Brais Lorenzo

Esta plataforma va ser recibida finalmente el lunes por el alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, “y le vamos a plantear no solo esta situación de deterioro, sino la necesidad de reabrir ya al menos la piscina de As Burgas y dos pozas de Outariz”, afirma.

“No hay ya razón alguna para que algunas de las termas, cerradas desde marzo de 2020 por la pandemia, no estén funcionando. Primero fue el COVID y ahora alegan que es la nueva ley de usos lúdicos de las aguas termales de la Xunta, pero tenemos todas las normativas aprobadas, y hasta la Xunta nos reconoce que las termas de Outariz ya podían dar servicio a los bañistas y que no es compleja su reapertura”, afirma.

Las redes dan cuenta de las quejas de los vecinos. “Han llegado al extremo de vallar con soldadura los accesos al río en plena ola de calor, ¿hasta cuándo permitiremos los abusos?”, indica un usuario. Para el portavoz de la plataforma no hay motivo “y así no los ha reconocido hasta el propio delegado de la Xunta. Podrían abrir al menos dos de las pozas de Outariz, con caudal suficiente para garantizar la renovación del agua que se exige”.

“Empezamos a pensar que hay alguien interesado en que no abran las termas. Incluso las do Muiño da Veiga, con la normativa en la mano, o pueden utilizarse si se cumplen determinadas condiciones en tanto no se conceda esa declaración de agua de usos termales que nunca se solicitó”, explica Enrique Camoeiras.

Es otro de los que ha protestado, en especial durante los días de la ola de calor, porque el cierre de las termas dificulta también el acceso a pie a las propias orillas termales, en zonas en las que sí está autorizado el baño en el cauce fluvial e incluso hay surgencias de agua termal.

“¿Estará enterado el Concello de que Ourense solo tiene tres zonas de baño en el río Miño seguras, que son Oira, Chavasqueira y Muiño da Veiga?”, le recuerda.

En ese encuentro previsto para el lunes con el alcalde “que al fin nos recibe después de haber suspendido encuentros anteriores”, indican que le van a plantear también la posibilidad de hacer algún tipo de contrato de vigilancia para las termas de Outariz que agilice la reapertura. “Basta con que abra, si quiere, dos de ellas, pero al menos que dé algún tipo de servicio a turistas y vecinos”, indica la plataforma. Propone que “para ello puede recurrir a contratos menores de hasta 18.000 euros, algo sencillo para una administración local”.

También “el alcalde ha dicho que tiene que compensar a la empresa que gestionaba la piscina de As Burgas por todo el tiempo que lleva cerrada, se puede plantear que esos vigilantes se trasladen a termas de Outariz y poder así reabrirlas en lugar soldar la entrada”, afirma el portavoz de Amigos das Termas.

Esta plataforma, que supera los 300 asociados, nació precisamente para exigir que una vez suavizadas las restricciones sanitarias en Ourense “la pandemia ya no es una excusa”, afirma, y reabran al menos alguna de las pozas, pues “el termalismo no es un bluf como dice Jácome, y solucionarlo es más útil y barato que gastarse diez millones de euros en escaleras mecánicas, que esas sí que van a suponer un alto mantenimiento”.

“No hay un solo urinario abierto y eso es un riesgo sanitario”

“El abandono es total en todas las pozas termales, diecisiete meses después de su cierre. Incluso y pese a las cientos de personas, tanto visitantes como ourensanos que realizan cada día a pie el recorrido por las riberas fluviales, los cuatro urinarios existentes están cerrados, con lo cual estamos hablando ya de un problema sanitario”, explicaban ayer Amigos das Termas desde las pozas de A Chavasqueira. “Tendríamos que hablar ya de un riesgo sanitario, que tal vez habrá que comentarle a la Consellería de Sanidade, porque ¿donde va toda esta gente si tiene un apuro?”, pregunta el portavoz de la plataforma ciudadana Amigos das Termas. Siguen sin entender que no haya siquiera un lavabo instalado en Outariz y que los cuatro que hay en las riberas, incluido el de Paseo das Ninfas, lleven cerrados meses.

Compartir el artículo

stats