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La reforma del entorno del Puente Viejo, al 62%, estará terminada en septiembre, salvo el ‘pump track’

El circuito para bicis y monopatines, disponible en “otoño” según la Xunta, ha requerido informes de la Hidrográfica y Transportes

El avance de las obras en el entorno del Puente Viejo. // IÑAKI OSORIO

En agosto no paran las obras para acondicionar el entorno de uno de los símbolos de la ciudad de Ourense, el Puente Viejo, monumento histórico-artístico desde 1961, Bien de Interés Cultural, e imagen central en el escudo de la urbe. Un puente medieval, con reconstrucciones varias y cuyos orígenes se remontan a la época romana, al siglo I, que es de tránsito solo peatonal desde 1999 y sobre el que discurre la Vía de la Plata del Camino de Santiago.

Una inversión de la Xunta de 1,1 millones de euros sufraga la intervención en el entorno del monumento. La Consellería de Infraestruturas e Mobilidade indica que los trabajos se encuentran al 62% de ejecución, según la certificación de obra actual, y la previsión es que estén terminados “a finales de septiembre”.

Operarios trabajando en la zona de la rampa que conectará con el paseo del Miño. // IÑAKI OSORIO

Pero hay una excepción: el remate del ‘pump track’, un circuito con peraltes y badenes para bicis y monopatines en el que se avanza con la inercia de los saltos y la habilidad del que maneja, “podría tardar alguna semana más, estando en todo caso terminado en otoño”, asegura la Xunta.

Se están realizando trabajos de urbanización y pavimentación en la zona de la capilla de los Remedios, así como en la rampa que conectará con el paseo del Miño bajo la nacional N-120. Para la ejecución del ‘pump track’ ha sido necesario solicitar autorizaciones a la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil y al Ministerio de Transportes.

Enlosado en el entorno del puente, y materiales de obra. // IÑAKI OSORIO

Sí está en servicio, desde abril, el skate park, que ocupaba el entorno entre la iglesia y el pabellón y que fue reubicado en el parque de O Couto. La actuación contempla un mirador sobre el río Miño y se instalará una fuente para aprovechar la surgencia termal detectada con sondeos en la zona, con agua a 32 grados.

La intervención en marcha da continuidad al proyecto de primera fase, ejecutado en 2016, que supuso una mejora de la iluminación con la sustitución de las antiguas farolas, con una inversión de la Xunta, entonces, de medio millón de euros.

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