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Los 18 futuros policías locales que ya se forman en Ourense

“Las prácticas nos hacen un gran favor para nuestro trato diario con los ciudadanos, somos la policía de proximidad”, destacan

Los policías locales que realizan prácticas en Ourense. // BRAIS LORENZO

Los policías locales que realizan prácticas en Ourense. // BRAIS LORENZO

Ira Ricoy, una viguesa de 33 años, terminó la carrera de Derecho en 2010 y, ante la escasez de plazas para ser policía local, optó por ejercer como abogada: esa fue su profesión durante 8 años, hasta que la convocatoria de más puestos le permitió cumplir su deseo desde niña. Hija de policía local en la ciudad olívica, sigue sus pasos. “Empezaron a salir plazas y decidí hacer lo que siempre quise, en mi caso es puramente vocacional. Mi padre me ha dado algún consejo, sobre todo que disfrute la profesión y que poco a poco vaya aprendiendo”.

Ira, a quien su formación y trabajo previos le facilitaron la oposición y el dominio de aspectos legales, es una de las tres mujeres en el grupo de 18 agentes en prácticas que tomarán posesión de su puesto en febrero de 2022, tras el periodo de aprendizaje. Entre el 10 de julio y el 5 de septiembre realizan su primer estancia en la ciudad, a la que regresarán entre el 23 de diciembre y el 31 de enero. Entran por el turno de acceso libre, en la oferta de empleo público del Concello de Ourense de 2020. Iniciaron su formación, teórica al inicio, en la Academia Galega de Seguridade Pública, el 31 de mayo. Son la savia nueva de un cuerpo con un déficit de personal.

La plantilla tiene 86 efectivos, lejos de la ratio ideal: la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) recomienda que las poblaciones con Policía Local cuenten con una relación mínima de un agente por cada 667 habitantes, y en Ourense es de uno por cada 1.220 vecinos. El cuerpo municipal tiene una elevada media edad, con varias jubilaciones al año.

La más joven del grupo es Xiana González, una lucense que ayer cumplió los 23. “Siempre me gustaron las fuerzas y cuerpos de seguridad, y me decidí por la Policía Local porque es una policía más próxima a la gente, y a mí me gusta el trato con la ciudadanía. Estoy muy contenta de haber aprobado y de poder hacer ahora este proceso de prácticas para, en febrero, ser ya una policía local de verdad”, subraya.

Los policías locales en prácticas, junto al concejal de Seguridad Ciudadana, Telmo Ucha, y un agente veterano. // BRAIS LORENZO

Tras la teoría en la academia, vemos ahora lo que es el trabajo diario. Yo estoy en el ‘correturnos’ y vamos rotando por diferentes secciones: en comunicaciones, recibiendo llamadas y pasando avisos a compañeros, en violencia de género, en atestados, en seguridad ciudadana con motoristas... Solemos ir acompañados de un veterano o que es ya policía”, explica esta joven. Ella e Ira afirman que el trato es plenamente igualitario en el cuerpo, liderado en Ourense por una mujer, la intendente María Barrera.

El mayor de los dieciocho es Samuel Fernández, que cuando terminen las prácticas cumplirá 34 años. “Llevaba ejerciendo los últimos 7 años de policía portuario en Vigo y consideraba que entrar en este cuerpo era un salto cualitativo, tanto profesional como personalmente. Desde 2020 me empecé a preparar y aquí estoy. Esa formación previa me ha ayudado bastante, sobre todo en el trabajo diario con la ciudadanía”, destaca este futuro agente.

El periodo de prácticas, en su opinión, “nos hace un gran favor, porque nuestro trato con la ciudadanía es diario; somos la llamada policía de proximidad”. Ira cree que “la empatía, el respeto, entender al ciudadano y ser capaz de entenderse bien es esencial” en la labor policial.

“Los principales valores son educación y respeto, así como tener una buena mano izquierda”, opina Samuel. También considera positivo que su incorporación llegue tras un tiempo de pandemia. “A todos nos aporta un valor añadido haber estado del otro lado en el inicio, sufriéndola como cualquier otro ciudadano. Nos da ventaja de cara al trato en estos tiempos que nos han tocado vivir”.

Manuel Casanova, de 24 años, es de Ourense. Será policía en su ciudad. “Cuando fue la elección de plazas no miré otros destinos”, dice un ourensano que ya pensaba siendo pequeño en poder llegar a ser policía. “Es una profesión que, cuando eres un niño, es de las más idealizadas, junto a la de bombero, y a mí siempre me había llamado mucha la atención”, comparte.

El grupo de futuros policías, saliendo de la jefatura de Ourense. // BRAIS LORENZO

El concejal de Seguridad Ciudadana, Telmo Ucha (Democracia Ourensana), valora el refuerzo para la seguridad que aportarán estos 18 agentes. El Concello quiere seguir aumentando plantilla y cubrir vacantes en puestos de mando. “Estamos estudiando también que algunas labores de oficina de los policías se puedan sustituir por personal administrativo”, para ganar presencia en la calle.

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