La ourensana Julia dos Ramos, su marido Salvador Barrio y su hijo pequeño Álvaro fueron asesinados en junio de 2004 en Burgos, y desde entonces la justicia trata de determinar quién cometió un crimen ejecutado con saña. El padre tenía 50 puñaladas, la madre 17 y el niño, 32.

Solo hubo un superviviente: el hermano mayor, Rodrigo Barrio, que tenía 16 años y supuestamente se encontraba internado en Aranda del Duero. El joven fue detenido tres años después en Ourense. Su imputación en el triple asesinato se disipó en 2010 cuando la justicia archivó la causa por falta de pruebas.

Años después apareció en el foco Ángel Ruiz Pérez, quien ya había sido detenido y condenado por realizar pintadas insultantes contra el padre en el panteón. Este individuo condenado, en 2014, a 18 años de cárcel por el atropello de una vecina octogenaria. 

La causa se reactivó y continúa bajo secreto de sumario. Este jueves, en el exterior de la comisaría de Ourense, la Policía Científica llevará a cabo "una inspección ocular en el vehículo relacionado con el asesinato", según informó la comisaría provincial.