Ourense es la provincia española más castigada por el fuego desde que se inició el nuevo milenio con un 30% de su superficie ardida desde entonces y registra más de 45.000 focos de fuegos forestales desde entonces, que suponen una media anual de 2.157. Sin embargo, este 2021 está dando una tregua a los servicios de prevención y a la sociedad ourensana en general debido a la inestabilidad meteorológica que modera las temperaturas, reduce la humedad y disminuye la sequedad del combustible natural en los montes ourensanos.

Hasta lo que va de fecha las autoridades registran el menor número de hectáreas ardidas de los últimos seis años. En concreto, se registran que Ourense lleva calcinadas cerca de 300 hectáreas de monte, con un fuegos principal durante este verano. Uno en Sobradelo, en O Barco de Valdeorras, que destruyó 200 hectáreas. Además a estos hay que sumarles otros dos durante la primavera como fueron uno en Chandrexa, donde ardieron 40 hectáreas, y otro en Viana, donde las llamas destruyeron 20 hectáreas. Los servicios de emergencias añaden además una decena de conatos que no llegaron a dañar una hectárea de terreno.

Las cifras hablan de que la actividad incendiaria da un respiro en la provincia en comparación con el mismo periodo de los últimos seis años (de enero a julio). En 2016, 2017 y 2020 se superaron las 4.000 hectáreas ardidas en dicho periodo y en 2018 y 2019 se redujeron a 560 y 860, respectivamente.

La BRIF de Laza en una de sus salidas el pasado mes de julio. //BRIF LAZA

"Tememos que septiembre e outubro será peor"

Los servicios de emergencias, de prevención y actuación de fuegos forestales, agradecen la meteorología actual y señalan a septiembre y octubre como los meses más devastadores. Desde la BRIF de Laza comentan que “tememos que o lume se concentre nos meses de setembro e outubro, xa que en xullo viñeron as tormentas e as choivas e fixeron refrescar moito o monte e aliviounos o traballo durante un mes. Pero sabemos que ese combustible está ahí e se segue este clima suave non pasa nada, pero tememos que o momento de máxima calor e de seca se concentre en setembro e agosto e provoque ese grandes lumes forestais. O que está a acontecer é que o calor estase desestacionalizando e antes si que xullo e agosto concentraban un maior número de incendios, pero agora non podemos cantar victoria nin en xullo e agosto porque temos exemplo da devastación nos meses de outubro.

La BRIF de Laza recuerda aquel fatídico inicio de octubre de 2017 donde el fuego nubló el cielo y colapso la provincia de Ourense y la zona de las Rías Baixas: “Aquel 2017 desmadrárase todo en outubro e nós xa acabaramos a tempada de verán e dende o Ministerio dixeron de alargala porque aquelo foi un desmadre, foron incendios que se movían con virulencia, rapidez e de forma constante durante tres días”.

"Sabremos que haberá incendios e temos que estar en alerta e previdos”

De momento los termómetros rondaron los 35 grados y las humedades no superaron el umbral necesario para considerar a Ourense zona de alta posibilidad incendiaria con mapas que no pasaron del amarillo y naranja que identifican los valores medios en cuanto a riesgo de incendio. La BRIF de Laza, como tantas otras en la provincia, están preparándose para “o peor, porque de momento non houbo valores extremos, pero sabremos que os haberá e temos que estar en alerta e previdos”.

La pandemia modificó los patrones de la actividad incendiaria y los efectos del cambio climático hacen que se desestacionalice el calor, por ello, la BRIF de Laza tiene nuevos protocolos que hacen que una patrulla esté operativa en casa y puedan cubrir horas de noche y madrugada. “Agora temos un servicio más versátil porque cubrimos dende as 17.00 ata entrada a madrugada e xa non só traballamos co horario do sol. Así pasou no lume de Sobradelo, que cubrimos más tempo”, señalan los bomberos forestales que solo tienen una petición para este 2021: “Non podemos cantar victoria en xullo e esperemos que setembro e outubro non sexa como outros anos”.

Dos operarios de la BRIF de Laza en uno de los incendios del mes de julio. //BRIF LAZA