Xinzo eliminó ayer el penúltimo símbolo franquista que todavía resistía en la villa. La nueva placa identifica la Plaza de Santa Mariña y sustituye a la inscripción instalada en el grupo de edificios San Sebastián que se remonta al ano 1966 y que conservaba simbología de la dictadura. La denominación de la plaza fue consensuada con los vecinos, que ayer participaron en el descubrimiento de la nueva placa. La alcaldesa, Elvira Lama, avanza que el último emblema, en la fuente de un pueblo, tiene los días contados.