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Un paso más en la superconductividad

Luis Romaní, catedrático emérito; Esteban Paredes, doctorando, y Gerardo Domarco, profesor jubilado. |   // BRAIS LORENZO

Luis Romaní, catedrático emérito; Esteban Paredes, doctorando, y Gerardo Domarco, profesor jubilado. | // BRAIS LORENZO

Dos científicos sénior y un doctorando en formación. Luis Romaní (73 años) y Gerardo Domarco (83), catedrático emérito y profesor jubilado de la Universidad de Vigo, dirigen la tesis que ayer defendió en el edificio Politécnico del campus de Ourense Esteban Paredes Barros, (Monterrei, 1992) graduado en Física por la USC y máster en Energías Renovables. Los resultados que el investigador presentó ante el tribunal avanzan un poco más en el complejo fenómeno de la superconductividad, que es la capacidad de ciertos materiales para transportar corriente eléctrica sin resistencia ni pérdida de energía. Lograr que este proceso se produzca a temperatura ambiente es uno de los grandes retos de la ciencia.

Gerardo Domarco Álvarez es, precisamente, uno de los pioneros a nivel nacional en el estudio de la superconductividad, junto con Félix Vidal Costa, catedrático emérito de la Universidad de Santiago y Premio Nacional de Investigación Científica, que presidió el tribunal que juzgó la tesis doctoral de Esteban Paredes.

"Domarco fue uno de los pioneros en este país, hay poca gente que pueda aportar más a la hora de desenvolverse dentro de un laboratorio de superconductividad””

Esteban Paredes Barros - Físico e investigador

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“Trabajar con ellos ha sido un placer. Domarco fue uno de los pioneros en este país, hay poca gente que pueda aportar más a la hora de desenvolverse dentro de un laboratorio de superconductividad”, apunta el investigador.

El tribunal, formado por Conrado Rillo, profesor de Investigación del CSIC en Zaragoza; Teresa Pérez Iglesias, catedrática de Física Aplicada de la UVigo, y Félix Vidal Costa, catedrático emérito de la USC (presidente). Brais Lorenzo

Domarco ha cumplido 83 pero no contempla dejar la investigación. Empezó a estudiar los superconductores en 1974, en París, pero su curiosidad es inagotable. “Me retiraré a los 150 años”, bromea. Para este científico, la física "es como una droga, si te coge, ya no te puedes separar de ella”, dice. Por eso disfruta con cada experimento. “Lo mejor que te puede pasar en esta disciplina es que las cosas no te salgan como esperas. Lo inesperado, la sorpresa, es lo que la hace tan interesante porque te invita a interpretar y a seguir buscando respuestas”.

Esta pasión la comparte con quien le rodea. En 2018 dejó con la boca abierta al alumnado de la Escuela de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio de Ourense haciendo una demostración de levitación superconductora utilizando nitrógeno líquido.

Paredes Barros, que actualmente trabaja en el Centro Tecnológico de la Automoción de Galicia, CTAG, comenzó a estudiar la superconductividad en su trabajo de máster. Fue ahí donde conoció a Romaní y Domarco, que también tutorizaron su TFM. La tesis, en la que trabajó durante tres años y medio, estudia los fenómenos inductivos en enfrentamientos coaxiales entre elementos superconductores de alta temperatura crítica. La investigación se desarrolló en el Laboratorio de Termofísifica y Superconductividad del CITI, en la Tecnópole.

Esteban Paredes presenta los resultados de su trabajo, en una de las aulas del edificio Politécnico. Brais Lorenzo

El propio Domarco explica que este trabajo es innovador y proporciona importantes avances en el campo de los superconductores porque incorpora experiencias que nunca antes se habían realizado. “La tesis es muy buena porque demuestra que no existe un límite para la corriente eléctrica. Previamente se creía que a partir de cierto valor, el superconductor ya no soportaba más. Con Esteban logramos subir la intensidad hasta el triple o el cuádruple. Llegamos a cerca de los 100.000 amperios cuando lo normal son 20.000. Es una novedad”.

“Tuvimos que hacer un montaje para demostrarlo porque en Santiago no nos creían”

Gerardo Domarco - Codirector de la tesis.

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De hecho, las estimaciones indirectas que plantearon los investigadores despertaron dudas y el equipo tuvo que diseñar un dispositivo que permite la medida directa de esas corrientes para confirmar la tesis. “Tuvimos que hacer un montaje para demostrarlo porque en Santiago no nos creían”, señala Domarco.

Lo que “no acababa de convencer”, explica Esteban Paredes, es que se pueda aumentar la corriente al enfrentar dos superconductores de alta temperatura crítica. Hasta ahora se consideraba que la intensidad de las corrientes inducidas estaban limitadas por un valor que depende de las características del material, lo que se define como densidad de corriente crítica, pero la tesis doctoral defendida ayer demuestra que en enfrentamientos coaxiales entre anillos superconductores se pueden superar ampliamente esos valores. “Había algún indicio de que este aumento se podía producir, pero la idea general es que esa era una corriente fija”.

Aplicación

Desde el punto de vista de Esteban Paredes, los resultados de este trabajo tienen una importante aplicación en el diseño de sistemas de almacenamiento de energía. “Al tener una resistencia eléctrica nula, ese aumento de corriente no se disipa y puede permanecer ahí de manera ilimitada. Uno de los problemas de los sistemas de almacenamiento convencionales es que al cabo de cierto tiempo hay una pérdida de energía importante. De esta manera, se podría plantear un sistema de almacenamiento sin autodescargas”, concluye.

Estaban Paredes Barros, momentos antes de defender su tesis doctoral. Brais Lorenzo

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