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La construcción alerta de la falta de mano de obra para cubrir 3.300 puestos a medio plazo

El sector, preocupado por el envejecimiento y la falta de profesionales cualificados para afrontar el repunte de actividad | Ourense, a la cola de Galicia en licitación pública

Integrantes de la Asociació de Constructores de Ourense, antes del inicio de la asamblea.

Integrantes de la Asociació de Constructores de Ourense, antes del inicio de la asamblea. Fernando Casanova

El repunte en la rehabilitación de edificios y viviendas y la próxima llegada de los fondos europeos de recuperación dibujan un buen escenario para el sector de la construcción en la provincia. No obstante, hay sombras en esta reactivación a corto y medio plazo que ayer centraron parte del debate de la asamblea general de la Asociación Provincial de Empresarios de la Construcción, ACO. Falta mano de obra cualificada. Encontrarla es el reto al que se enfrenta la industria de la construcción, dijo el presidente de la entidad, Santiago Ferreiro, “una gran paradoja, sobre todo cuando hablamos de una actividad que tiene una gran capacidad de contratación”.

El sector calcula que el 70% de los fondos de recuperación se canalizarán a través de la construcción, por lo que hará falta personal cualificado. “Pero no tenemos esos trabajadores y eso es motivo de una gran preocupación”, advirtió el presidente, que habla de un sector envejecido, sin relevo generacional y necesitado de profesionales. Es ahora, dijo, “cuando podemos convertirnos en una gran fuente de empleo, diferente al que se conocía, más cualificado, especializado y atractivo para los jóvenes”.

Las estimaciones realizadas por la Confederación Nacional de la Construcción calculan que a corto y medio plazo se superarán los 2 millones de trabajadores en este sector, frente a los 1,3 millones actuales. “Una estimación que extrapolada a los datos de empleo de la provincia supondría alcanzar los 11.650 trabajadores, es decir, que en Ourense se van a necesitar más de 3.300”, destaca ACO.

Los empresarios también analizaron el reciente informe de la Fundación Laboral de la Construcción, que estima que Galicia necesitará en 2022 entre 1.800 y 6.000 nuevos contratos, entre 190 y 650 para Ourense.

Estas previsiones, manifestó el presidente de ACO, “chocan con los datos de desempleo en la provincia, que en la actualidad están en mínimos históricos”. En 2020, con 1.573 parados, el sector creía haber tocado suelo, pero a mes de mayo del presente año esta cifra ya ha caído a hasta los 1.347 desempleados, un 18,4 % menos que en mayo del año anterior”.

Ferreiro destaca que se está creando empleo y por ello ACO ha reforzado su estrategia de formación de nuevos profesionales en colaboración con la Fundación Laboral de la Construcción para atraer jóvenes al sector. Este año impulsó el proyecto Construate, un programa para formar a trabajadores con contratos de aprendizaje que ha tenido buena acogida, dijo. Este plan ofrece un ahorro del 100 % de la formación, descuentos de las cuotas a la Seguridad Social, bonificación de los costes de tutorización de la empresa, o reducción de las cuotas a la Seguridad Social durante 3 años si el contrato se convierte en indefinido.

Inversión

La asamblea también analizó los datos generados por este sector durante el pasado año y los cinco primeros meses de 2021. Un período en el que Ourense se mantiene a la cola de Galicia en licitación pública. De hecho, fue la única provincia en la que descendió la licitación pública en el año de la pandemia. Los proyectos de las diferentes administraciones suman 76,7 millones de euros, un 33 % menos que en el año anterior. Una cifra, destacó Ferreiro, “que tan solo representa el 7,7 % de los casi 996 millones invertidos en Galicia”.

Entre enero y mayo de este año se registró un incremento en la contratación pública del 107,33%, pasando de los 28 millones del mismo período en 2020 a cerca de los 58 millones actuales que, a su vez, tan solo suponen el 11,31% de los 512,2 millones invertidos en Galicia. El incremento se debe principalmente al Estado, con 36,6 millones, comprometida por el Adif para la línea ferroviaria Ourense-Monforte-Lugo.

El tirón de la iniciativa privada

Frente a la licitación pública, destaca ACO, es la iniciativa privada la que sigue tirando del sector, animada por el movimiento del mercado inmobiliario y en particular el de la vivienda usada. En el primer cuatrimestre de 2021 se registraron 571 operaciones de compraventa de vivienda, un 6,33% más que en el período anterior. Solo el 20,27% corresponde a vivienda nueva.

Para Santiago Ferreiro, “esta caída solo se debe a la evidente falta de nuevas promociones por la inseguridad jurídica que provoca a los inversores la carencia del PXOM en la capital”. El plan de urbanismo, señalan los constructores, “es necesario también para que salgan adelante proyectos e infraestructuras necesarias para el desarrollo de la ciudad”. Por ello, reclaman a los representantes municipales “responsabilidad y la altura de miras”. También demandan reducir los tiempos de concesión de licencias “que en el Concello de Ourense pueden demorarse hasta dos años”.

Los concellos vuelven a licitar tras el parón del COVID


La asamblea de los constructores también dejó constancia de la recuperación de la inversión en obras de los ayuntamientos tras un 2020 en el que la pandemia marcó otras prioridades. De hecho, la licitación de los concellos bajó ese año un 20,5%, con un montante de 21 millones. Tras este parón, la actividad licitadora creció un 57,13% en 2021, pasando de los cerca de 5 millones de euros entre enero y mayo del pasado año, a los actuales 7,7 millones. En cualquier caso, la capacidad inversora de los concellos sigue siendo muy baja en comparación con el resto de Galicia. De hecho, solo supone el 6,6% de los más de 116 millones licitados por el resto de los concellos gallegos. De los 24 concellos ourensanos licitadores, destacan los 2,7 millones de Vilariño de Conso para la conclusión de la residencia de maiores. Ourense ciudad, que el año pasado recuperó su actividad inversora pasando de 5,6 y 1,4 millones en 2018 y 2019 a 6,6 en 2020, no licitó ni un solo euro entre enero y mayo de este año.

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