La Xunta ha ratificado una sanción de dos días sin empleo ni sueldo al jefe de Ginecología del hospital de Verín, Francisco Javier Castrillo, uno de los referentes de la lucha contra el cierre del paritorio. El expediente se basa en la presunta falta a la consideración a una de sus compañeras pediatras, en una discusión sobre el traslado de un bebé durante el conflicto sobre el cierre de ese servicio en 2019. Tanto el PSOE como el BNG ven una “venganza” y una forma de “intimidar” al personal sanitario.

En declaraciones a EFE, Javier Castrillo califica la sanción de “injusticia” por considerar evidente la “doble vara de medir” y el “doble rasero”, de las autoridades sanitarias. Asegura que “lo único que hice fue pedir explicaciones de por qué se trasladaba al menor” a Ourense y defender el derecho a la información de la familia.

El secretario xeral del PSdeG, Gonzalo Caballero, denuncia las “impresentables represalias” iniciadas por Feijóo contra este profesional que “hace año y medio salió públicamente a defender el mantenimiento del paritorio”. Critica una “sanción política” que dicta el Sergas, “una farsa” que demuestra “lo peor de la política revanchista y el abuso de poder” del PP, y el “intento de intimidación” de quien está defendiendo la sanidad pública, en concreto un servicio público fundamental para esta comarca, por lo que reclama “desterrar el revanchismo de la práctica política". Denuncia las “represalias” contra un profesional “de larga trayectoria” al que le traslada todo su apoyo.

El BNG también mostraba ayer su indignación. Ha registrado una batería de iniciativas urgentes para demandar explicaciones a la Xunta. La diputada por Ourense, Noa Presas, califica de “escandalosa” la sanción. Cree que el PP se pasó de frenada al buscar castigar a un profesional que se significó en la ejemplar lucha del “Verín no se cierra”. El BNG cree que la Xunta busca “atemorizar” a todo el personal sanitario para que calle ante posibles nuevos recortes y abusos.