El turismo ha sido uno de los sectores más castigados por la pandemia pero tras un año de contención y restricciones a la movilidad, empieza a despertar. La provincia recibió durante el mes de mayo 18.410 visitantes, una cifra muy alejada de los casi treinta mil que eligieron este destino en mayo de 2019, antes del coronavirus, pero también superior a la del pasado mes de abril en el que, pese a coincidir con las vacaciones de Semana Santa, apenas llegaron a Ourense 15.900 viajeros.

La desescalada definitiva, el levantamiento de los cierres perimetrales y la cada vez más cercana inmunidad de grupo ha generado optimismo y reactivado el sector. Así lo constatan en los departamentos de recepción de algunos de los establecimientos de la ciudad de As Burgas, donde desde hace dos semanas han empezado a dispararse las reservas. Tanto el Hotel Carrís como el Princess, en pleno centro urbano, adelantan que el mes de junio ha sido bueno y que la ocupación en julio no bajará del 70% con fechas ya marcadas en agosto.

El presidente de la Federación Provincial de Hostelería de Ourense, Ovidio Fernández Ojea, no ve el vaso ni medio lleno ni medio vacío, y apuesta por la cautela. “Estamos a la expectativa porque todavía no sabemos qué va a pasar con el turismo extranjero, si van a poder venir o no. Ya hemos visto lo que pasa con el turismo británico, y esto es una preocupación muy grande que tenemos que valorar”, dice.

“Estamos a la expectativa porque todavía no sabemos qué va a pasar con el turismo extranjero"

Ovidio Fernández Ojea - Presidente de la Federación Provincial de Hostelería

Según la encuesta de coyuntura hotelera que publicó ayer el INE, el pasado mes de mayo visitaron Ourense 18.410 personas pero solo 1.163, un 6%, eran residentes en el extranjero. En mayo de 2019 el porcentaje fue del 15%, más del doble.

Un destino seguro

En términos generales, Fernández Ojea afirma que hay señales que indican una buena tendencia y un crecimiento en la demanda, y se aventura a anticipar una ocupación media en la provincia en julio y agosto del 65% que, dadas las circunstancias, no sería un mal dato. “El despertar es bueno, la situación está mejorando y todavía va a mejorar mucho más; somos un destino seguro y esa tranquilidad es la que tienen que percibir los que nos visiten, pensando ya en 2022 como el verdadero año Xacobeo que Galicia tiene que tener”, apunta.

En esta línea, la previsión es positiva si se compara con los meses de julio y agosto de 2020 pero menos favorable si se tiene en cuenta que antes de la crisis sanitaria la industria turística vivía su mejor momento, con cifras récord de viajeros en la provincia de Ourense.

Optimismo en los hoteles de la ciudad

La jefa de recepción del Hotel Carrís, Pilar Fernández, se muestra muy optimista porque desde hace dos semanas se nota un incremento de la demanda. “En lo que va de junio hemos alcanzado una ocupación del 80% y aunque todavía se está reservando mucho de última hora, las tres primeras semanas de julio las tenemos al 70%”, asegura. Agosto, está al 50% pero teniendo en cuenta que las reservas se han empezado a mover en los últimos 15 días, la perspectiva es “muy buena”, señala. “

En la recepción del Princess, Paloma González también confía en un buen verano después de un mes de junio “mejor de lo esperado”. Las reservas “no bajan del 70% en las próximas semanas con días del 80, 90 e incluso 100” y ya tienen dos bodas confirmadas, tres o cuatro pendientes, y varios grupos en agosto.

Buenas expectativas para un sector que sale muy tocado de la crisis económica derivada del COVID. Según los datos recogidos por el INE, entre mayo de 2019 y mayo de 2021, con la pandemia por medio, cerraron 23 establecimientos, pasando de 170 a 147. También ha sido un golpe duro para el empleo en los hoteles. Hace dos años había 664 personas trabajando en el sector en Ourense, pero a cierre de mayo la cifra todavía estaba en 456, un 31% menos.