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El final de un curso heroico y casi normal

En el colegio de A Ponte, padres y alumnos fueronlos protagonistas. // I.OSORIO

En el colegio de A Ponte, padres y alumnos fueronlos protagonistas. // I.OSORIO

El verano ya ha empezado según el calendario escolar y el solsticio, aunque el tiempo parezca indicar lo contrario estos días. Ayer fue el último día de clase de alumnos de Infantil, Primaria y ESO de Ourense. Atípicamente raro, y esperando que no se repita, este curso los esfuerzos por no parar el ritmo fueron titánicos.

Las diferentes entidades que velan por el buen funcionamiento de colegios e institutos coinciden en que se ha conseguido llegar a la meta, pero piden que el próximo curso no se reduzcan los medios aportados por las administraciones públicas y que se mejoren las medidas preventivas sin esperar a última hora.

En la sección de Educación de CCOO de Ourense destacan que el balance final fue bueno, pese a todo. “A pesar dos despropósitos da Consellería de Educación respecto ao protocolo que provocou que as clases comezasen máis tarde na ESO, o labor do profesorado, os pais e os nenos foi encomiable”, señala Iria Yáñez, representante del sindicato.

Además, valoran que todos los países de la Unión Europea sufrieron cierres por brotes importantes o cuando los casos a nivel nacional subían, pero que en España y Galicia el sistema educativo siguió funcionando.

Algunos alumnos ourensanos recibieron regalos por el año Xacobeo. // I. OSORIO

“É certo que a maior parte do profesorado e persoal xa está vacinado coa pauta completa, pero non sabemos que vai pasar cos alumnos. Este ano xa pedimos, de xeito insistente, purificadores de aire e medidores de dióxido de carbono para todos os centros e a Consellería fixo oídos xordos. No 2021-2022 non vale improvisar”, denuncia Yáñez respecto al frío que pasaron los estudiantes en los días más crudos del invierno por tener que permancer con las ventanas abiertas durante todo el horario lectivo.

“O coronavirus foi unha penalización, en todos os sentidos para a convivencia social, pero para os nenos en particular porque non puideron desfrutar de actividades programadas no exterior nin de excursións. E non hai que esquecer que ao colexio non se vai só a absorver contidos. Tamén é un espazo para o crecemento persoal e a socialización”, afirma la representante sindical.

En esta línea, desde CCOO piden que los refuerzos de profesorado continúen a partir de septiembre y se pueda mantener la distancia entre estudiantes de un metro y medio con ratios coherentes por aula. Porque, con vacunas o sin ellas, el virus seguirá circulando.

Alumnos del CEIP O Couto se despiden de este curso tan extraño. // IÑAKI OSORIO

El presidente de la federación de asociaciones de padres y madres de Ourense, José Antonio Álvarez, cree que es mejor ir viendo cómo se desarrollan los acontemientos porque puede que con la vacunación y la evolución del virus no tengan que ser tan estrictos en algunas medidas y los niños puedan disfrutar con más tranquilidad. “Os medos que tiñamos ao principio fóronse dispando pouco a pouco e as cousas saíron mellor do que pensabamos”, contesta a este periódico.

En cuanto a los comedores, otra de las piezas fundamentales del engranaje educativo, expone que el funcionamiento fue casi normal, con algunos pequeños contagios que en ocasiones no se producian a la hora de comer, sino en otros espacios. “Nos puxemos distancia de metro e medio entre os rapaces e organizámonos coas comisións covid-19 creadas en cada centro para poñer máis monitores e ampliar os turnos, reducindo así os aforos para cumplir coas medidas protocolarias”, resalta. Están contentos, además, por haber conseguido que la Xunta amplie el gasto para el servicio de comedores públicos –de los 500.000 euros con los que contaban de presupuesto hasta el millón de euros en toda la Comunidad Autónoma–.

Desde la entidad de padres y madres esperan que el año que viene también se puedan retomar todas las actividades extraescolares que suponen un punto de apoyo importante para la formación de niños y adolescentes y que este año se vieron perjudicadas por la criculación del virus. “Despois do seu comportamento exemplar, merécense desfrutar como nenos, que é o que son”, finaliza Álvarez.

Primaria y Secundaria finalizaron ayer. // I. OSORIO

En el instituto As Lagoas confiesan que, en comparación a las perspectivas negativas que tenían a principio de curso, no ha ido tan mal. “Empezamos sin saber muy bien cuándo íbamos a estar abiertos y cuándo no. Sin tener un protocolo claro de actuación. Y no ha habido ningún foco de contagio, solo casos sueltos”, explica Elisa Rodríguez, directora del centro de enseñanza secundaria.

“No pudimos sacar a los alumnos al exterior, pero intentamos, en la medida de lo posible, que el exterior entrase en el instituto a través de las nuevas tecnológias y programando agunas charlas y actividades por videoconferencia”, resume la también profesora de Alemán.

A grandes rasgos, están contentos con los resultados y con que la situación no haya afectado a los que se presentaron este año a Selectividad. Pero reconocen que la incertidumbre para el próximo año, que califican como de transición, no es buena para el descanso mental de profesores, alumnos y padres. “Nos gustaría seguir con ese profesorado a mayores con el que contamos este curso para que las ratios no tengan que ser muy altas y no haya grandes problemas de organización en el caso de que algún docente tenga que coger una baja o haya un brote importante. Porque los mayores se supone que estarán vacunados, pero a lo mejor los más pequeños no”, sopesa.

Por otro lado, también les gustaría recibir más recursos materiales, como aparatos para purificar el aire, y afirman que muchas de las medidas organizativas continuarán implementándose porque han supuesto una mejora a nivel de orden, como la reglamentación de las entradas y las salidas.

Esta mañana los directores de los centros públicos de Galicia recibieron una carta del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, pero los máximos responsables de colegios e institutos coinciden en que debería ir dirigida a todos los educadores por el trabajo desarrollado pese a la pandemia.

Los más pequeños, los más respetuosos con las medidas sanitarias y mascarillas. // I. O.

En el colegio público del barrio de A Ponte los profesores decidieron preparar una sorpresa a padres y alumnos para agradecerles el esfuerzo de los últimos meses y recordarles que sin su empeño, y buen hacer, el resultado no habría sido el mismo.

María del Carmen Rodríguez, directora del centro, considera que era lo mínimo que podían hacer para dar las gracias. “Quixemos transmitir ánimo e admiración hacia os esforzos que levan realizando todo o ano as familias en xeral. Non nos esquecemos do frío do inverno e dun entroido anómalo e máis triste do normal. Sobrevivimos ao curso mellor do esperado, pero ten sido extremadamente duro. Tanto emocional como educativamente falando”, destaca con la vista puesta en los últimos meses.

Desde este punto de vista, las vacaciones se presentan como más que necesarias para desconectar del estrés y las medidas restrictivas en un centro en el que conviven, durante los meses lectivos, alrededor de 500 personas entre alumnos y docentes. “Non hai que esquecerse de que os colexios eran unha excepción porque hai empresas cun número similar de traballadores pero podían flexibilizar co teletraballo e facer quendas. Nós estivemos todos os días aquí, xuntos, nun ecosistema que non ten comparación con nada igual. E ser tan rigurosos coas medidas supuxo un cansancio engadido”, comenta Rodríguez.

Desde la administración pública quisieron reconocer este tremendo esfuerzo por parte de los más pequeños y sus profesores con la visita de Grabriel Alén, delegado territorial de la Xunta, al colegio público del barrio de O Couto.

Proponen grabar las clases para los que se queden en casa

Desde la federación de asociaciones de padres de Ourense pidieron a la Consellería que se implantase la opción de grabar las clases para que los positivos sin sintomatología no perdieran el acceso a los contenidos. Además, consideran que esto supondría una medida buena para aquellos alumnos que, en su casa, quieran consultar lo explicado en el aula como material de refuerzo. También ayudaría a que los padres pudieran aclarar con detenimiento las dudas de sus hijos. “Dixéronnos que non porque para algúns docentes podería supoñer un agravio e unha supervisión á que non se queren someter. Aínda que cremos que son minoría os profesores que pensan así”, lamenta Álvarez.

Treinta alumnos de centros ourensanos acabaron el curso con coronavirus

En la provincia de Ourense un total de 30 alumnos no pudieron despedirse de sus compañeros, en este fin de curso tan anómalo, por ser positivos en coronavirus y tener que permanecer en sus casas hasta dar negativo en las pruebas. Se trata de casos puntuales y solo hay un centro que se ha visto obligado a cerrar un aula. Es el CPR plurilíngües Sagrado Corazón, en el municipio de Celanova. Un total de 14 centros de Primaria y Secundaria tienen a uno o varios alumnos pasando la enfermedad. El instituto con más casos activos es As Lagoas –uno de los más grandes y con más alumnado de la capital– en el que 7 estudiantes no han podido asistir al cierre de curso. Le sigue de cerca el Seminario Menor A Inmaculada con 5 positivos –que tuvieron que despedirse a través de videoconferencia– y los colegios concertados Santo Ángel y Padre Feijoo Zorelle, ambos en la capital provincial, con cuatro alumnos contagiados de coronavirus. Con todo, el balance que hacen los centros y la Xunta es bueno por el escaso cierre de aulas a lo largo del año.

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