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“Vivimos con los niños y la abuela en el único cuarto donde no llueve”

Un matrimonio con tres hijos de 6 a 11 años y la suegra viven en un piso inhabitable tras el temporal | Tuvieron que recoger en cubos y cacerolas la lluvia que caía desde el techo

El "piso de los horrores" de Ourense: "Vivimos con los niños y la abuela en el único cuarto donde no llueve”

Colchones y sofás calados por el agua; trozos del techo desprendidos en el suelo, y ollas de cocina, cubos y otros recipientes, recogiendo el agua que caía sin cesar en la tarde del miércoles por efectos del temporal, en el interior de la casa de Yamira y Samuel. “Hemos tenido que refugiarnos mi marido, nuestros tres hijos pequeños, la abuela y yo en una de las habitaciones del fondo de la vivienda en la que no entró el agua. Estamos desesperados y no sabemos a dónde ir” explica pidiendo ayuda.

El piso es el cuarto y último de un edificio muy antiguo, deteriorado y sin ascensor , de la calle Galicia, cerca del Posío, que ellos tienen alquilado desde hace tres años, y por el que pagan 250 euros al mes a a través de una inmobiliaria señalan a la propietaria del inmueble.

Los bomberos, que acudieron a la llamada de esta familia en la tarde del miércoles, “nos dijeron que no estaba habitable, el agua entraba como en la calle estaba ya inundado todo, pero no podían hacer nada y nos adelantaron que el servicio de bomberos si podrían emitir un informe sobre el estado de la vivienda si acudíamos en horario de oficina” explica Yamira.

Todo empezó durante el gran “reventón” climático del domingo 13 de junio, con viento, agua y granizo, como lo llamaron los meteorólogos que causó estragos en la ciudad, y luego la situación empeoró en el interior del piso de esta familia, con la tormenta del miércoles. La vivienda es estos días una barricada, con colchones desde entonces levantados, tras quedar empapados, de agua, ropa acumulada en los huecos en los que no caía la lluvia procedente del techo y que se extendía por toda la vivienda.

Sin electricidad

La humedad es tal “que en estos días estamos sin hacer uso de la electricidad, no encedemos ni la televisión, que la retiramos del agua, ni la luz, por si hay algún cortocircuito” señalan. “Así estamos viviendo con nuestros hijos de 6, 8 y 11 años”.

Oriundos de Venezuela de donde vinieron hace cuatro años en busca de una vida mejor, y de donde trajeron luego a sus tres hijos y a la abuela que los había cuidado, Yamira Padrón y Samuel Del Toro, (este hijo de gallega aunque nacido en Venezuela) forman parte de esa gran colonia de inmigrantes, muchos de ellos de ese mismo país, del que han huido casi con lo puesto para asentarse y empezar de cero.

Afirman que la propietaria de la vivienda, “nos dijo que ya pasaría alguien por aquí y pese a que le enseñamos los vídeos, de como llovía en el interior, aún no ha venido nadie en esa semana a solucionar este problema, ni nos han llamado para darnos otra alternativa mientras se arregla la casa”.

Los niños dos días después del temporal que anegó su piso/ Fernando Casanova

"Mamá, ¿volvemos a Venezuela?"

Yamira asegura que “mis hijos estos días lo están pasando mal y a veces me dicen “¿mamá volvemos para Venezuela?; aquí hace mucho frío”. Pagamos cada mes nuestro alquiler a través de una inmobiliaria; so n 252 euros, pero aunque mi marido ahora está trabajando los ingresos no nos dan para un piso mejor. Por eso seguimos así, porque no podemos costear otra vivienda mejor, pero lo de que llueva dentro, no había ocurrido hasta el temporal”.

La propietaria no ha respondido a la invitación hecha por Faro de Vigo para dar a conocer su opinión y contrastar las palabras de los inquilinos. Yamira y Samuel decidirán qué hacer el lunes. Solo buscan soluciones no culpables. “Es difícil vivir así. Yo tenía el piso limpio y arreglado. Ahora es todo humedad. No quiero discutir sobre quién debe repararlo, pero nosotros no tenemos medios para hacerlo”, afirma.

Cubos y cacerolas por toda la casa recogiendo el agua que caía del techo// Fernando Casanova

“Nos empeñamos para viajar a España"

La familia reconoce que ante la situación que presentaba la vivienda en la noche del miércoles, lloviendo literalmente en el interior y nosotros “arrojando el agua por las escaleras porque ya no sabíamos como deshacernos de ella”, , tuvieron una propuesta de urgencia del área Social, la de llevar a toda la familia unos días al Hogar del Transeúnte. Pero Yamira reconoce que “no me pareció ese refugio el lugar ideal para estar con tres niños pequeños, y llevarlos desde allí al colegio, y con mi suegra”. La situación se complica por las patologías asmáticas que sufren tanto los niños como la madre por lo que estos días “la única solución que vemos es estar lo menos posible en la casa” afirma.

Yamira y Samuel son una familia más, de ese censo de emigrantes que representan ya el 12% de la población total de Ourense. Llegaron hace cuatro años de Maracay, en Venezuela, huyendo de la difícil situación de aquel país y haciendo el mismo camino, aunque en dirección inversa, al que trazaban hace décadas los gallegos en busca de una vida mejor. “No conocíamos a nadie en Ourense y un año después ya habíamos ahorrado para traer a los tres niños y a la abuela. Pero no pudieron abonar lo que allí hay que abonar para validar los billetes” un supuesto soborno, “ caducaron los billetes y aún estamos pagando el préstamo para comprar otros 4 pasajes para traer a la familia”, explica la pareja. En esta situación, y con iguales o peores problemas de empleabilidad que muchos españoles, para ellos ha “llovido sobre mojado” en sus vidas, con la aparición de esta tormenta.

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