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El temporal se cebó con comercios y bajos del casco viejo

”Esto pasa porque la ciudad creció y mantienen el alcantarillado de hace 40 años”, denuncian los afectados

Limpiando el agua en un negocio de tatuajes del casco viejo. |   // Iñaki Osorio

Limpiando el agua en un negocio de tatuajes del casco viejo. | // Iñaki Osorio

“Esto ocurre cada vez que hay una lluvia intensa. La población no dejó de crecer en la zona alta de la ciudad, y la red de alcantarillado es la misma desde hace 40 años. El casco viejo paga la consecuencia, y todo el agua que no da tratado en estas tormentas la red de saneamiento, viene a desaguar al casco viejo, con todo el problema sanitario que suponen porque son aguas sucias y tenemos que desinfectar nuestros luego calles y comercios. Esto es denunciable” afirmaba ayer Aser Gil, propietario de uno de los bajos comerciales del casco viejo de Ourense, una de las zonas más castigadas por el fuerte temporal de lluvia, en especial la tormenta de la tarde del miércoles.

Pero no fueron los únicos afectados. Los bomberos atendieron cerca de una treintena de incidencias en solo dos horas, y de lo más diversos, desde árboles caídos, coches atascado por el agua embalsa da y decenas de elementos a puntos de desprenderse de techos y fachadas tras la pertinaz climatología, y dos virulentas tormentas sucesivas desde el domingo.

“Lo peor fueron las decenas de llamadas de vecinos a los que entraba el agua en sus casas pero a los que no podíamos atender” afirmaban ayer fuentes del parque de bomberos de la ciudad. Fueron jornadas maratonianas para ellos, que cubrieron con 8 y un máximo de 9 efectivo.

Importantes pérdidas

En el casco viejo el agua entró en una conocida joyería de Praza do Ferro, inundó un local de moda de calle Cervantes, que regenta una pareja joven que, tras su segunda riada, ya ha optado por abandonar la zona, y los cubos y fregonas fueron habituales en la mañana de ayer, ya con luz de día, pues “la tormenta inundó nuestros locales cuando entraba la noche, y no era prudente encender el sistema eléctrico para limpiar”, señalaron.

Pilar Rodríguez, propietaria de Librería Padre Feijóo, en calle Colón, mostraba también los efectos del agua en un almacén próximo, donde tiene mucho material de papelería, que sufrió también imperantes daños.

“No es la primera vez que ocurre y el problema es el agua que viene de la parte alta y cae luego en cascada por la zona histórica. Lo triste es que la solución de urgencia, en tanto alguien se decide a renovar la red de alcantarillado, parece que es fácil y bastaría con poner otro ramal para que el agua se bifurque y no derive toda hacia un mismo punto” indica la empresaria.

Un problema higiénico

El problema, como señala esta librera, es también de salubridad “pues el agua arrastra bolsas de basura que no se depositaron en los contenedores, y cuando se levantan las tapas del alcantarillado salen al exterior productos de desecho”, es decir de todo, pañales, compresas, toallitas y aquello que no que no debería verterse en el retrete.

Pero el balance oficial hecho público ayer por el Concello registra solo una parte de las decenas de incidencias. Destacan las inundaciones en Serra Martiñá provocando daños en vehículos y bajos; desprendimientos de tierras en Bon Xesús 8 de Ceboliño; árboles caídos en Paz Novoa; tapa de alcantarilla que al levantarse abolló un vehículo en rúa Celanova; amenaza de caída de chapas o tejas en varios puntos de la ciudad y riesgos de desprendimientos de losetas fachada entre otros muchos.

Aser Gil, vecino y propietario de uno de los bajos de calle Cervantes, explica que “estas lluvias torrenciales son fruto del cambio climático, van a repetirse, y deben actuar. El casco viejo merece ya dotaciones y una red de alcantarillado capaz”.

De hecho las lluvias seguirán, según MeteoGalicia, los próximos días y anuncian que Ourense estrenará el día 21 la temporada de verano con estas mismas previsiones de pluviosidad.

Añaden que seguiremos “bajo la presencia de borrascas atlánticas, no muy activas, pero sí bastante próximas a Galicia, acercando masas de aire fresco y húmedo”. Es decir “alta probabilidad de lluvia, que irá disminuyendo la medida que vayan pasando los días”.

El agua subió por encima de este tablón e inundó este bajo de calle Cervantes | // Iñaki Osorio

“El agua subió por primera vez por encima de la tabla”

 “Por primera vez el agua subió 20 centímetros por encima de estos tablones, con los que tratamos de que no se inunde nuestro bajo” explica Aser Gil, propietario de este local de rúa Cervantes, una de las calles más afectadas. “Esto es denunciable pues sucede por tener una a red de alcantarillado obsoleta, la misma de hace décadas para una ciudad que creció en su zona alta”.

Ayer continuaban las labores de limpieza en la mayor parte de los locales y bajos del casco histórico y otros puntos de la ciudad, como este local de Colón. También se inundó el que fue antigua sede de Podemos o comercios de textil de la zona cero de una riada que afectó además además a locales de muebles en rúa da Barreira, o a una joyería de Praza do Ferro, entre otros.

Pilar Rodríguez en el bajo de su almacén de librería. | // Iñaki Osorio

"Se inundó el almacén de mi librería"

“De nuevo el agua afectó a un depósito de mi librería, no al local de la librería en si, y no es la primera vez” lamentaba ayer la propietaria de Librería Padre Feijóo, en calle Colón. Como el resto de comerciantes, considera que es el obsoleto alcantarillado el que provoca el problema y conlleva un doble problema sanitario, pues arrastra aguas sucias de la red de residuales.

Goteras en el techo de colegio Manuel Sueiro/ Iñaki Osorio

CEIP Manuel Sueiro cerrado por goteras

 El colegio público de infantil y primaria Manuel Sueiro, de As Lagoas, fue el único que tuvo que cerrar en la provincia a causa de los efectos del temporal. El delegado de la Xunta, Gabriel Alén y el concejal de Educación, Armando Ojea, se desplazaron ayer hasta las instalaciones pera ver las filtraciones y daños del temporal, que se estiman en unos 8.000 euros.

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