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Un ingrediente añadido a la ensaladilla, posible causa de la intoxicación en O Carballiño y Leiro

Residencia Quercus de Leiro, en la que se ubica la cocina central de la empresa que sirve los menús. |   // BRAIS LORENZO

Residencia Quercus de Leiro, en la que se ubica la cocina central de la empresa que sirve los menús. | // BRAIS LORENZO

Un ingrediente en mal estado incorporado a una ensaladilla es la posible causa de la intoxicación alimentaria que este miércoles afectó a 35 usuarios de las residencias de mayores Quercus de Leiro y la parte dedicada a dependientes del centro Terceira Idade que gestiona una empresa privada en O Carballiño, además de dos escolares de un centro educativo de la villa del Arenteiro que se recuperaron enseguida.

La mayoría presentaron sintomatología leve, con náuseas, vómitos y alguna diarrea, y 12 fueron atendidos en el Punto de Atención Continuada de O Carballiño, pero siete fueron derivados a Urgencias del CHUO, de los que seis quedaron ingresados, sobre todo para permanecer en observación ya que son personas mayores con patologías previas que pueden complicarse a causa de los efectos de la gastroenteritis. Durante la mañana de ayer tres habían sido dados de alta y el resto seguían bajo vigilancia, pero inicialmente con evolución favorable y previsión de regresar a sus domicilios en los centros correspondientes.

Tanto la Consellería de Sanidade como la empresa que sirve los menús están pendientes de los resultados que ofrezcan las analíticas tomadas por los inspectores en los centros afectados pero las sospechas de la concesionaria del servicio de comidas, el grupo Calidus, se centran en un producto servido por un proveedor que se incorporó a la ensaladilla que ese día se sirvió a todos los usuarios de los centros que gestiona en la zona: un total de 500, de los que se intoxicaron 35.

Contaminado en origen o durante el transporte

“Creemos que el ingrediente se contaminó en origen o durante el traslado”, señala Ana Belén Araújo, responsable de calidad alimentaria del grupo Calidus. La empresa centraliza la preparación de los menús en la cocina de la residencia Quercus y desde allí los distribuye a sus clientes en la zona, centros pequeños del entorno. Casualmente, apunta la técnica de calidad, el jueves hubo poca manipulación, ya que se prepararon congelados en horno y freidora, y se montó la ensaladilla. “Son bolsas de verduras congeladas que se cocinaron al vapor, se añadieron ingredientes y se aliñó con aceite y vinagre, sin mayonesa”, explica.

“En cuanto nos enteramos de lo que pasó activamos los protocolos de emergencias, vinimos al centro para investigar la causa y contactamos con Sanidad”, explica. La propia empresa tomó muestras de manipuladores, superficies, aguas, materias primas en crudo y de los alimentos elaborados “que ahora están en proceso de analíticas de control en un laboratorio homologado”. En paralelo, los inspectores de la Consellería de Sanidade tomaron también muestras para determinar el origen del brote.

“Tanto nosotros como Sanidade sospechamos de un ingrediente; el lote y el proveedor están identificados, pero hasta que no tengamos resultados no podemos hacer nada más”, indicó Araújo, que lanza un mensaje de tranquilidad, destacando que son 35 afectados con sintomatología leve entre 500 menús servidos.

Los patógenos más comunes en las intoxicaciones alimentarias son la salmonela, el E. Coli y el Clostridium Botulinum, y son los parámetros que se analizan habitualmente en estas analíticas.

Vida normal, con dieta blanda, en Quercus

La evolución ha sido favorable pero el susto inicial fue grande, especialmente en la residencia Quercus de Leiro, que sufrió un brote de COVID-19 importante justo antes del inicio de la campaña de vacunación. La directora del centro, María Ochogavía, comunicaba durante la mañana de ayer que los 12 afectados en esta residencia estaban estables tras pasar la noche sin síntomas. “Hoy están haciendo vida normal, vigilados y con dieta blanda”, señala la responsable de centro, que se encuentra a la espera de conocer los resultados de la muestras para conocer el origen de la gastroenteritis. Los síntomas, fundamentalmente náuseas, vómitos y alguna diarrea, apunta, se cortaron enseguida con suero y los usuarios pudieron pasar la noche tranquilos.

Solo dos fueron derivados al CHUO donde permanecieron en observación para evitar complicaciones por las patologías previas que presentan. La evolución fue buena y el centro confiaba en que regresasen a la residencia durante la tarde de ayer.

El lote sospechoso es pequeño y la empresa no descarta que el origen esté en un único envase, de ahí que el número de afectados sea bajo entendiendo que solo una parte de la ensaladilla podría haberse contaminado. En la residencia Quercus, con 78 plazas, se intoxicaron 12.

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