Se enfrentaba a 6 meses de prisión por un delito de abandono de menores y ayer se conformó con una pena rebajada a 3 meses y 15 días, cuya suspensión la Fiscalía considera pertinente, por lo que ha informado a favor. El acusado es el padre de una menor sobre la que ostentaba la patria potestad, la guardia y la custodia en exclusiva desde junio de 2019. Pese a ser conocedor del absentismo reiterado de su hija permitió que no asistiera a clase de forma regular. En el curso 2017-18, tuvo 260 faltas sin justificar; 234 en 2018-19 y 117 entre septiembre de 2019 y enero de 2020.