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Ni sagrada, ni protegida: la Unesco desecha la Ribeira Sacra como candidata a Patrimonio de la Humanidad

Vista panorámica de la Ribeira Sacra. |   // IÑAKI OSORIO

Vista panorámica de la Ribeira Sacra. | // IÑAKI OSORIO

Las declaraciones de la Xunta señalando que había decidido dilatar hasta 2024, la candidatura de la Ribeira Sacra para ser declarada por la Unesco Patrimonio Mundial de la Humanidad, con el objetivo de mejorar algunos de los informes técnicos y tener más posibilidades eran inciertas, por no decir, falsas.

Ha sido la propia Unesco, a través de su organismo evaluador, el Icomos la que, en un demoledor informe, ha relatado una serie de anomalías producidas por la mano del hombre (o la permisividad endémica de las administraciones a la hora de conceder licencias), que hacen impropio el estado de la Ribera Sacra para optar a la alta distinción que pretende: Patrimonio Mundial de la Humanidad. Por eso recomiendan textualmente que “la Ribeira Sacra no se inscriba en el Patrimonio Mundial”.

Primero con Franco, luego en democracia

Las afecciones detectadas comenzaron ya con los primeros embalses del franquismo, una de las fijaciones del general, cuya proliferación continuó ya en democracia afectando al curso fluvial de la Ribeira Sacra, a caballo entre Ourense y Lugo, y continúan hasta la actualidad, con canteras a cielo abierto, parque eólicos, despoblación, explotación turística o casi inexistente cohabitación, entre la gran riqueza monacal de esta ribera y el pueblo, algo ya casi inexistente, reconocen pues no queda mas que una exigua comunidad monacal.

La Xunta parece que no ha hecho bien los deberes, y el Estado tampoco le ha ayudado pues es el que ha delatado también alguno de los fallos del informe.

En sus conclusiones, finales tras un exhaustivo estudio, “in situ” el que detecta los posibles feísmos del paisaje, el Icomos, “reconoce que la identidad local y los lazos sociales siguen siendo fuertes y que la comunidad, aunque envejecida, se dedica a continuar las prácticas agrícolas tradicionales en las abruptas laderas de los valles de los ríos”.

Por ahí bien. Pero los monasterios “no muestran ninguno de los valores singulares de los que se habla” y la sacralización del entorno no tiene peculiaridades propias “sino comunes a muchos otros sitios de Europa. Además el uso monacal se ha reconvertido, indican en el caso de Santo Estevo de Ribas de Sil en parador turístico .

En sus conclusiones añade el organismo de la Unesco un cambio significativo en los últimos 200 años. “Por un lado, hubo un desarrollo de infraestructuras a gran escala que cambió el ambiente físico, mientras que por otro, hubo un drástico descenso del monacato a consecuencia de las reformas del siglo XIX”.

Añaden que “aunque el expediente de nombramiento describe el paisaje como continuo, es difícil para Icomos ver los elementos de infraestructura a gran escala del período moderno como contribuyentes o relacionados con el Valor Universal Destacado propuesto de la propiedad nominada” .

Añade el Icomos que la información proporcionada por el Estado, –dato curioso este – “ha permitido ver el impacto de numerosas presas en el paisaje” . También es difícil para Icomos “entender la continuidad del paisaje sagrado cuando sus motores clave, las comunidades monásticas, ya no están implicados en la configuración de ese paisaje”.

Por lo tanto recomienda el informe que “la Ribeira Sacra, España, no se inscriba en el Patrimonio Mundial” .

Impacto de las turbinas eólicas

El impacto de las turbinas eólicas presentes en la Ribeira Sacra, así como la reforestación de zonas quemadas durante los incendios, haciendo uso para ello de grandes masas de arboles de especies foráneas, son algunas de las pantallas visuales que ve el Icomos y que, generan una obstrucción visual para apreciar la unión entre los monasterios y los ríos”. Por otro lado alega que “parece haber una tensión inherente entre preservar la sacralidad del territorio y adaptarse a las necesidades contemporáneas de las comunidades y de las infraestructuras modernas”, explica el informe. La falta de una política medioambiental del entorno, ha sido uno de los factores también determinantes que ha provocado esa negativa visión del comité evaluador de esta candidatura. Algunos colectivos como el de protección del patrimonio, ”Sorriso de Daniel”, habían alertado de que se está creando “el núcleo duro de la candidatura, alrededor de una secuencia de embalses por el Miño y el Sil. Esto ya lo habían advertido hace tres años, cuando se incoó el expediente de Bien de Interés Cultural con el que se pretendía arrancar el proceso de declaración e la Ribeira Sacra como Patrimonio de la Humanidad. Por lo demás este varapalo que la Xunta llama ‘impás’, para mejorar los informes y que es en realidad un suspenso en toda regla, que le obligará a ir a la repesca, tiene otros fallos según especifica el Icomos, en el anexo II, como “las referencia al estado de conservación de los bienes, que son escasísimos y en algún caso nulas". Toca esperar a 2024. La Ribeira Sacra sigue siendo hermosa, sus cicatrices son fruto solo de la mano del hombre.

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