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La oposición tumba los 62 millones de Jácome para obras y este se someterá a una cuestión de confianza

El alcalde la presentará en un pleno el próximo lunes tras fracasar en la sesión de ayer y conseguir solo cuatro votos de 27 para la modificación de crédito y 15 votos negativos de PSOE, BNG y sus 4 exediles de DO

El alcalde y su teniente alcalde, sentados. De pie, J. Araújo, durante su intervención ayer. |   // F. CASANOVA

El alcalde y su teniente alcalde, sentados. De pie, J. Araújo, durante su intervención ayer. | // F. CASANOVA

No es no, ha dicho la oposición, y el ahora alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, ha tomado de la misma medicina que él recetaba cuando estaba en las filas de oposición: votar en contra de las modificaciones presupuestarias monolíticas.

Ayer el pleno extraordinario del Concello de Ourense, le echó abajo, con 15 votos en contra de PSOE, BNG y de los 4 exediles díscolos de DO (ahora en el grupo de No Adscritos) la modificación de crédito por 62, 4 millones, con la que Jácome pensaba suplir la falta de unos presupuestos aprobados, y ponerse a hacer obras a galope en los dos años que le quedan. La mayoría macroproyectos de su “modelo” de ciudad, como 8 escaleras mecánicas (12 millones de euros) o la renovación de la flota de buses (14 millones,) antes incluso de renovar la concesión en sí caducada hace cinco años.

La abstención de los 6 ediles del PP por “altura de miras” con la ciudad, como indicó la edil popular Ana Morenza, y la de un edil no adscrito (el execoncejal de Cs Laureano Bermejo), no fue suficiente para sacar adelante la denostada modificación. Faltaba Jesús Vázquez (del PP) que optó por ir al pleno ayer en el Senado, lo que le valió un “no entiendo” nada en redes, recriminándolo del secretario provincial del PP Rosendo

El alcalde tuvo que escuchar incluso en dos ocasiones la palabra “trilero” del PSOE y el BNG, por llevar a pleno esos “presupuestos encubiertos” como los calificaron. Pero aún así no hubo cambios en su reparto de partidas, pese a las propuestas incluidas por los grupos de oposición.

Cuestión de confianza: ¿qué es?

Así que el alcalde ya anunció que lamentaba que esta modificación “más importante de la historia del Concello” subrayó, no saliera adelante y que tratará de aprobarla a través de una cuestión de confianza, como adelantó al remate del pleno. Para ello convocó ya otro pleno extraordinario que se celebrará este lunes. La Ley Electoral explica cómo y de qué modo proponer una cuestión de confianza como la que recurrirá Jácome el lunes.

En este caso la Alcaldía la formula al pleno para poder realizar la mencionada modificación de crédito, que no consiguió aprobar ayer. En caso de que, tras la votación del lunes, la mayoría de la corporación vote en contra del otorgamiento de confianza al alcalde, como se prevé pase en la sesión extraordinaria, se abre un plazo de un mes para la presentación de una eventual moción de censura, con candidato alternativo a la Alcaldía. Como en este caso Jácome sabe que tal cosa no va pasar en Ourense por la rivalidad PP-PSOE, la ley entiende que pasado el plazo de un mes, se entenderá otorgada la moción de confianza y se dará por aprobada inicialmente esa modificación presupuestaria que pretende el regidor.

Por los demás los grupos mantuvieron las posturas y contrapuestas ya defendidas en la junta de portavoces de esta semana. Miguel Caride, antiguo exedil de DO, habló en nombre de los ahora cuatro ediles no adscritos para recordarle al alcalde que lo “histórico es que quieren hacer otra modificación de crédito cuando tiene “78 millones de euros sin ejecutar del pasado ejercicio".

Por su parte Luis Seara del BNG tachó al alcalde de “trilero” pues presenta una propuesta cerrada y utiliza el chantaje bajo el pedestal del autoritarismo”, anunciando así su voto en contra.

Los socialistas, que ya habían avanzado su negativa, ratificaron su voto en contra. “Esto no saldrá adelante ya se lo garantizo yo, será el momento más vergonzoso del mandato y mira que llevamos varios”, dijo el portavoz Rafa Villarino, apostillando que “pelearían donde fuese preciso para hacer esas enmiendas” es decir mantener sus propuestas ( no vale el término enmienda) para diversificar el destino de esa modificación.

El alcalde aprovechó para echarles en cara que esos 62 millones supondrían hasta 1.000 puestos de trabajo y, en su estilo indicó que “las obras quedan, las gentes se van” parodiando la letra de la canción de Julio Iglesias.

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