Admitió los hechos y se conformó con una pena rebajada –de los 2 años de la solicitud inicial de la Fiscalía a 1 año de prisión– por un delito contra la salud pública. El acusado, sin antecedentes penales, tenía en su domicilio de Ourense más de 4,3 kilos de cannabis, valorados en más de 22.000 euros. La droga fue hallada en junio de 2018. Además de destinar la sustancia para consumo propio, pretendía venderla para obtener un beneficio.

En el domicilio se encontraron un total de 106 macetas con plantas de marihuana, más otras 11 en crecimiento dentro de tiestos, más una docena de plantas que se encontraban colgadas para secar. También había lámparas, sistemas de ventilación y otros útiles para mantener la plantación ‘indoor’.