El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, ha advertido que él no tiene que responder por el informe del Consello de Contas que detecta “defectos graves” en la cuenta de la Diputación de Ourense de 2018, sino que él se pronuncia sobre los que afectan a la Administración autonómica y, en el caso de otras instituciones, deben hacerlo sus respectivos titulares.

Aunque no lo ha mencionado expresamente, su compañero de partido, Manuel Baltar, dirige la Diputación de Ourense que, según dicho informe de Contas, en el ejercicio analizado por el órgano fiscalizador, optó por los contratos menores como fórmula prioritaria en la mayor parte de los casos y otorgó más del 80% de subvenciones de forma directa nominativa.

Feijóo ha destacado el carácter “independiente” de Contas, con “todas las posibilidades de hacer el informe que considere oportuno”, con independencia del partido que dirija la institución en cuestión. Bajo su punto de vista, cuando algún alcalde o presidente de una Diputación es “apercibido” por el órgano fiscalizador, es a él al que le corresponde dar una respuesta sin que exija de “interpretación” por su parte.