El alcalde de Ourense Gonzalo Pérez Jácome, ratifica que la reapertura de las termas públicas de Ourense, cerradas desde hace 14 meses por el COVID, será previo pago de entrada. La gratuidad pasará a la historia, y además tiene ya un precio estimado “entre dos y tres euros”, señala, por una zambullida de no más de no más de media hora, en las termas de A Chavasqueira, O Muíño y Outariz hasta ahora públicas y gratuitas.

Es un precio “casi simbólico”, añadió, porque tras la entrada en vigor de la nueva ley de la Xunta “sería hasta ridículo no cobrar, pues tendremos que poner dos operarios casi por cada bañista y encima poner cita previa”, señala el alcalde.

No hay vuelta atrás en este nuevo modelo de termalismo “low cost” si llega a aplicar estos precios, pero ya nunca habrá termas gratuitas, según adelantó ayer el alcalde en una entrevista con Paco Sarria en el programa Más de Uno Ourense en Onda Cero.

El regidor se refirió también a otros temas de actualidad, como el polémico estudio sociológico hecho público hace dos días con preguntas sobre intención de voto electoral, en la que los ciudadanos suspenden al alcalde con un 4,1 de nota, y aprueba solo el concejal popular Jorge Pumar, exteniente de alcalde que aparece como opción a elegir por el PP, cuando el candidato a la Alcaldía en 2019 había sido Jesús Vázquez, quien no figura en esa encuesta, gesto que desató las críticas de la oposición.

Jácome reconoció que había sido “un fallo y se había utilizado la misma lista que se utilizó hace un año para una encuesta de otro tipo que nunca llevó a publicarse.

No le sorprende sin embargo que el único candidato que aprueba sea ese edil del PP, que además lleva casi un año fuera de la política “es lo normal, en cualquier encuesta el menos conocido es el más valorado porque los políticos mas conocidos tienen muchos enemigos y estos le dan un cero”. Niega que la mano de Baltar esté detrás de la aparición de Pumar en esa lista, por ser este último el delfín del presidente provincial Manuel Baltar.

“Esperamos ganar”

Esa misma encuesta pagada por el Concello, le da un concejal menos a DO, que bajaría de los 7 escaños actuales a 6, si las elecciones fueran ahora mismo. “Nosotros siempre ganamos a lo que dicen las encuesta, por lo tanto vamos a sacar más escaños y volveremos a ganar y ser la lista más votada dentro de dos años”.

Sin apearse del optimismo y ante la pregunta de un oyente por su facilidad para conseguir “enemigos y no aliados, el alcalde respondió que “yo no los busco, pero el valor de una persona se ve por sus enemigos. Eso pasa cuando alguien quiere cambiar el mundo”.

Microbuses

Inmune al desánimo, a cada pregunta que iban cursando los oyentes de Onda Cero, como el mal estado de la flota de buses urbanos, sacaba una respuesta de la manga porque “somos el único partido con ideas brillantes”, señaló.

En el caso del servicio de transporte urbano en precario desde hace seis años, no dio fechas, pero si adelantó que quiere “aumentar líneas, pero como muchos autobuses no van llenos, en algunas irán microbuses”.

Ante las críticas por la muerte progresiva del comercio local anunció también que tienen en mente la posibilidad de poner en marcha una plataforma online, “que ayude a mejorar ventas a tiendas y comicios locales”.

En cuanto al turismo, señaló que el PP “miente” cuando dice que Ourense no tendrá, por primera vez en la historia, un stand propio para promocionar la ciudad en Fitur , la Feria Internacional de Turismo.

“Ourense nunca tuvo un stand propio en Fitur, como mucho un espacio de media hora para que pudiera hablar e alcalde. Pero renunciamos a pagar 2.000 euros para que te escuchen cuatro personas”, ratificó criticando además una feria que dicen nunca le ha convencido.

Fiestas de Ourense no

Insistió también, en que no se arrepiente de no convocar las fiestas de la ciudad en junio, por las condiciones sanitarias del COVID, y puso como ejemplo que la multitudinaria fiestas de la cerveza tampoco se celebra en Alemania y es en octubre, ni los sanfermines pese a ser en julio.

Plaza Abastos de A Ponte

En cuanto al parón de la plaza de abastos de A Ponte, insistió en que “es culpa de los técnicos, porque no siguieron mis ordenes e hicieron mal el estudio, pero la licitaremos en un mes o dos, si no les abrimos un expediente” dijo. A los técnicos claro. Porque, insistió ayer, no todos los funcionarios son vagos. “El 50% trabaja, y el 50%, no. Bueno igual soy generoso y es un 20% el que trabaja”, ironizó haciendo una de sus habituales descalificaciones a los trabajadores del Concello de Ourense.

Baltar negocia para gestionar la UPO

En esa larga entrevista en la que el alcalde se quejó incluso por las preguntas de tono crítico a su gestión que le hacían la mayoría de los ciudadanos, Jácome se refirió también a uno de sus últimos frentes de batalla, la Universidad Popular de Ourense, UPO, que ha merecido una campaña del mundo de la cultura en su contra, tras declarar hace unas semanas la posible desaparición de este participativo programa, que da formación en decenas de cursos a cientos de alumnos y trabajo a sus profesores. Ayer reculó –solo en parte– al señalar que el anuncio de que va a deshacerse de la UPO es “un bulo de personas de extrema izquierda”. No negó que estaría encantado de traspasarle la gestión de la Universidad Popular a la Diputación, “porque tiene otra filosofía y, como invierte poco o nada en la ciudad, puede hacer ese desembolso. El alcalde insiste, pese a la crítica general a la que se han sumado personas del mundo de la cultura como el propio Luis Tosar entre otros, que la UPO, es un servicio municipal deficitario cuyo gasta supera los 200.000 euros de gasto al año. Insistió en que aunque no va a cerrarla, si duda de su utilidad, criticó que se le denomine “universidad” a un modelo que en Vigo ya hace años se llama ·“ taller “ e insistió en que ojalá acepte la entrega la Diputación, como si este servicio se tratar de una carga. “También le pasaría basuras, transporte. Nos quedaría más dinero para gastar en la ciudad” . La Diputación parece no haber cerrado las puertas a este nuevo trasvase de lo que parece ver el alcalde como ”cargas culturales” , y Manuel Baltar reconoció ayer que “se iniciaron conversaciones con el alcalde sobre el tema hace meses y se continúa ahora” indicó, para que la Diputación asuma la gestión de la UPO.