“Pero, ¿por qué cierra H&M?”, se pregunta una mujer, que tenía la intención de entrar a la tienda para mirar o comprar algo. El personal de la tienda y los representantes de los trabajadores con la Confederación Intersindical Galega al frente, escenificaron el malestar y las repercusiones económicas, familiares y sociales que llevaría al cierre de la tienda en la capital ourensana, tal y como proyecta la multinacional sueca.

La pretensión de la compañía es cerrar un total de 32 tiendas, que destruirían 742 puestos de trabajo y proceder a un número todavía indeterminado de despidos. El personal de la tienda, ubicada en la calle Paseo, hizo ayer un parón de dos horas para hacerse oír y reivindicar que “nosotros estamos entre las cuatro tiendas más rentables de toda España y quieren hacer un ERE por motivos organizativos y de producción, pero no se ajusta a lo que ellos dicen, porque esta tienda da beneficios”.

Explican los perjuicios que tendrían con el cierre, pero también con un traslado opcional que “solamente sería de 24 horas semanales, ¿quién se va a otra ciudad por un contrato de 24 horas semanales? Nadie”. El “atropello” que intentan impedir con el personal de Ourense se traslada a la tienda de Príncipe, en Vigo, pero también a la de Ferrol. Ayer, salieron a protestar por una situación que consideran “injusta y desproporcionada”, gritando “H&M, líder en despidos”.