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Los futuros docentes eligen la escuela rural

Alumnos y profesores del CRA Amencer, de Ribadavia, con estudiantes en prácticas, responsables del programa y autoridades.

Alumnos y profesores del CRA Amencer, de Ribadavia, con estudiantes en prácticas, responsables del programa y autoridades. Fernando Casanova

“Venía muy nerviosa porque nunca había trabajado en un aula multinivel pero me ha encantado”. Miriam Tejada, de 22 años, y estudiante del doble grado en Humanidades y Magisterio de la Universidad de Alcalá de Henares, llegó al Colexio Rural Agrupado (CRA) Amencer, de Ribadavia, el 1 de marzo. Ella es una de los 30 estudiantes seleccionados entre más de 600 en toda España por la Fundación Princesa de Girona para realizar sus prácticas en centros educativos dentro del proyecto Generación Docentes. Una iniciativa que ve en la escuela rural una oportunidad para la experimentación y la pedagogía activa.

Miriam forma parte de la primera generación docente que se desarrolla en escuelas rurales de referencia de Galicia, Extremadura y Aragón. El objetivo es convertir a los estudiantes de último curso del grado en Educación Infantil o Primaria en docentes transformadores, con capacidad para innovar. En la comunidad gallega se seleccionaron siete CRAs y dos están en Ourense (Monterrei y Ribadavia). Este último, el CRA Amencer recibió ayer la visita de Sandra Camós, responsable del programa que impulsa la fundación dirigida por el Rey Felipe y la princesa Leonor, que quiso conocer de cerca la experiencia de los alumnos becados.

“Sois maestros con una profunda vocación, transmitís esta pasión por hacer cada día que la educación sea más y mejor en las aulas”. Sandra Camós, responsable del programa

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Destacó la “gran labor” que realizan los claustros de estos centros y consideró un “auténtico privilegio” poder contar con ellos en la formación de los futuros docentes. “Sois maestros con una profunda vocación, transmitís esta pasión por hacer cada día que la educación sea más y mejor en las aulas”. Esta es la primera generación pero se comprometió a que haya más para poner en valor la escuela rural: “Es el entorno idóneo para que los docentes del futuro puedan desarrollarse, aprender y encontrar grandes referentes”.

Alumnos del CRA Amencer, en la escuela de Francelos. Fernando Casanova

Además de Miriam, en el CRA Amencer también hace prácticas Arturo Igorevich, de la Universidad de Córdoba. Ella ha iniciado programas de activismo medioambiental y él ha enseñado a los niños de tres años a jugar al ajedrez y a ver figuras animales en las constelaciones. “Trabajar con ellos es enriquecedor, acaban empapándote, y son muy cercanos con los niños, los tratan con mucho cariño”, destaca María José Silva, tutora de Arturo.

La directora, Raquel Rodríguez, aprovechó su intervención en el acto en el que también participó el delegado de la Xunta, Gabriel Alén, para reivindicar el papel de los CRAs. “Las olvidadas”, dijo, reclamando igualdad de condiciones para estos centros en servicios como el comedor o el transporte.

El CRA Amencer oferta el ciclo de Infantil y 1º y 2º de Primaria en tres sedes en San Paio, Francelos y San Cristobo. Hace dos años tenía 32 matrículas y para el año que viene 70: “El método de aprendizaje, muy individualizado, con proyectos comunes para todas las etapas en un entorno natural, es muy valorado por las familias”, destaca la directora.

Miriam destaca la atención “mucho más personalizada” de las aulas multigrado, el respeto al ritmo del alumno y el contacto con las familias y todo el entorno: “Yo ya no concibo un aula como antes”, afirma.

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