Hoy es un gran día para Ourense y para su Catedral, una de las joyas del patrimonio cultural gallego”, señaló ayer el conselleiro de Cultura, Román Rodríguez, durante su visita a la Catedral de Ourense, declarada Bien de Interés Cultural, para anunciar sendos proyectos de restauración y puesta en valor, que supondrán una inyección económica de 800.000 euros más para este año, para ponerla en valor y frenar el deterioro tanto de elementos interiores como exteriores, de la Catedral San Martiño la “joya del arte sacro” de la ciudad y su vigía, desde el siglo XII.

Le acompañaban en la escalinata de la entrada occidental de la Catedral, que da paso a su pórtico del Paraíso, el Obispo de Ourense, Leonardo Lemos, quien agradeció “este mecenazgo” público, así como el delegado de la Xunta, Gabriel Alén, el alcalde, el vicepresidente de la Diputación y representantes de Patrimonio y de la curia catedralicia en general.

Estos dos nuevos proyectos, para este año, dotados con 800.000 euros, remitirán solucionar las principales patologías que afectan al inmueble y poner en valor este importante templo y se suman a los más de 2 millones de euros que la Consellería de cultura lleva invertidos durante la última década.

El titular de Cultura, explicó que ayer se publicaba ya en el Diario Oficial de Galicia, la licitación de la primera de las obras para intervenir en las rejas y púlpitos de la Capilla Mayor. Se trata de una actuación que estará financiada entre la Xunta, el Estado (a través del 1,5% cultural), y la Iglesia y que representa “una buena práctica de colaboración entre instituciones”.

Estos trabajos cuentan con un presupuesto de 429.000 euros de los cuales el Gobierno gallego aporta más de 175.000.

Mejoras en las torres

El proyecto que está actualmente en fase de licitación contemplan obras de conservación y mejora de diversos ámbitos del templo, que incluyen el imafronte occidental, el nártex, las torres de San Martiño y de las Campanas y dos patios laterales delimitados por la nave central, las naves laterales, la zona del coro y las torres. Los trabajos se enmarcan en el nuevo Plan Catedrales en el que está trabajando el Gobierno gallego con el fin de blindar el mantenimiento y la conservación de los cinco grandes templos catedralicios en el horizonte del Xacobeo 2027.

Una vez adjudicadas las obras tendrán una duración de unos seis meses “y con ellas se solucionarán algunas de las patologías prioritarias del templo, de cara a evitar un mayor deterioro de este, permitir su utilización y mejorar cuestiones relativas a la visibilidad de sus elementos patrimoniales singulares” señalaron. Dicha intervención está cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional .

Una vidriera deslucida

Por lo que respecta al imafronte oeste, además de la reposición de faltas y los trabajos de limpieza, preconsolidación, consolidación y sellado, se desmontará y se retirará una traza de piedra del siglo XVI, trasladándose para su exposición a un lugar idóneo, y se procederá al desmontaje de una vidriera colocada en el siglo XX en el rosetón del cuerpo superior. Esto permitirá disfrutar mejor de los elementos escultóricos de la portada románica, ayudando así a interpretar mejor el conjunto, según Manuel Chaín Subdirector de Conservación de Bienes Culturales. Manuel Seoane y Sonia López Vázquez están son los autores de estos proyectos con el aparejador Manuel López.

Música para las víctimas del coronavirus

El deán de la Catedral , José Pérez Domínguez pidió ayer unos minutos de silencio, mientras un gaitero tocaba desde las torres de la Catedral, en homenaje a las víctimas del coronavirus. Unas torres que , al igual que su bello cimborrio serán restauradas. En la torre de San Martiño y la torre de las Campanas se realizará una limpieza general de las mismas; se acometerá la restauración de las carpinterías, y cierre de huecos donde se pueda filtrar humedad uno de los males de esta seo o a o acumulación de suciedad, Finalmente, en los patios laterales, se sustituirá la cubierta plana existente por una cubierta invertida con acabado superficial de piedra granítica y se realizarán pequeñas reparaciones de las carpinterías y de la instalación eléctrica. Un paso más en esas obras inacabables de mejora para una Catedral consagrada como tal en 1188, un templo que fue creciendo en su discurso románico con incursiones del gótico.