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Puxedo, una aldea convertida en museo abierto del ciclo del pan

Los vecinos de este pueblo del Xurés ya restauraron 16 hórreos y prevén actuar en otros 7 | Señalizan una ruta con paneles y QR

Hórreo restaurado en Puxedo. |   // FDV

Hórreo restaurado en Puxedo. | // FDV

Los vecinos de la aldea de Puxedo, situada en una de las laderas de la Serra do Xurés, en Lobios, siguen trabajando en la recuperación de todo el patrimonio etnográfico comunitario y también el de titularidad privada en colaboración con sus propietarios. En los últimos meses llegaron a un acuerdo con 12 propietarios de hórreos para rehabilitar siete, entre ellos alguno de los más representativos del pueblo, como el de A Laxeira y de la Eira Vella. De este modo, actualmente han recuperado un total de 16 de los 28 existentes, con una inversión superior a los 80.000 euros.

Ahora se han empeñado también en rescatar y recrear el ciclo tradicional del plan. Durante siglos la principal actividad económica en Puxedo fue el cultivo de cereal, centeno en los terrenos de secano, y maíz en los de regadío, para alimentar al ganado y elaborar el pan en el horno comunitario. Ello llevó a una abundancia de elementos etnográficos relacionados con este ciclo, concretamente cuatro “eiras de mallar” enlosadas en piedra de granito, 28 hórreos, 8 molinos de agua en el cauce del río Mao y el horno de pan comunitario. Un patrimonio que con la mecanización de las tareas del campo y el éxodo rural en la segunda mitad del siglo XX fue abandonado, pero los vecinos decidieron recuperarlo hace 10 años como un elemento dinamizador.

Así, en 2014 comenzaron por las tres primeras eiras (Eira do Toco, Vella y da Carballa) y pusieron en marcha un nuevo horno de pan comunitario ya que el original se vendió en los años 60 para obtener fondos y construir la carretera hasta el pueblo. En 2015 se puso en funcionamiento el primero de los molinos, el de O Gavián, y comenzaron las jornadas etnográficas del ciclo del pan, que recrean los propios vecinos. En 2017 se recuperó la Eira da Cruz y su conjunto de hórreos, y entre 2017 y 2020 el resto de molinos del Río Mao (Alén, Porto, Ranguello, Fontiñas, Novo y Pontillón).

Con la recuperación de todos estos elementos pretenden convertir a Puxedo en un museo al aire libre interpretativo del ciclo del pan en el Xurés. Para ello, están señalizando todo el trazado de la ruta con paneles interpretativos con códigos QR incorporados en los mismos, y los visitantes pueden descargar en sus teléfonos móviles la información de cada uno de los elementos, y realizar una visita autoguiada. También recuperaron una antigua “palleira” en la entrada del pueblo, al lado de la Eira do Toco, para centro de recepción de visitantes y contará con paneles y vídeos explicativos del ciclo del pan.

Los vecinos buscan poner en valor todo este patrimonio etnográfico y convertirlo en un atractivo turístico del parque, al no existir en Galicia ningún otro ecomuseo de estas características. En los últimos años, y pese a pandemia, “cada vez son más los visitantes que los fines de semana y vacaciones acuden a Puxedo y algunos ya optaron por comprar casa y restaurarla para convertirse en vecinos de un pueblo que enfoca su futuro poniendo en valor su pasado.

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