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Las residencias de mayores, libres del virus por primera vez desde agosto

Personal de la residencia Santa Mariña de Xinzo, última en librarse del virus.    | // IÑAKI OSORIO

Personal de la residencia Santa Mariña de Xinzo, última en librarse del virus. | // IÑAKI OSORIO

La residencia Santa Mariña de Xinzo de Limia ha dado carpetazo al COVID-19. Los doce usuarios que se contagiaron en el brote de coronavirus registrado en este centro a principios de marzo superaron ya el proceso. Con la PCR negativa confirmada ayer por Política Social del único residente que todavía presentaba el virus se cierra, al menos por ahora, uno de los peores capítulos de la pandemia en Ourense.

Desde que se detectó el primer caso en la residencia San Carlos de Celanova el 19 de marzo del pasado año, se han contagiado en centros sociosanitarios de la provincia un total de 428 trabajadores y 961 usuarios, de los que han fallecido 196. La primera ola tuvo impacto en un total de 31 centros, y el período de siete meses entre la segunda y tercera, el virus entró en 51. La PCR negativa de este usuario marca, por lo tanto, un punto y aparte, ya que es la primera vez desde el mes de agosto que las residencias de mayores están libres del coronavirus.

Vacunados y sin síntomas

Usuarios y trabajadores de estos centros han sido los primeros en recibir la vacuna pero el brote de Xinzo ha confirmado lo que ya se esperaba, que la inmunización no evita el contagio. Lo que sí hacer es minimizar los efectos de la enfermedad. Así lo corrobora la directora del centro, María Rodríguez Salgado, que señala que ninguno de los 12 residentes contagiados presentó síntomas. Alguno sí tuvo que ser hospitalizado durante este proceso pero por patologías previas y no por síntomas vinculados al COVID, precisa. En todo caso, recalca, “lo que está claro es que no se puede bajar la guardia en ningún momento, nosotros no lo hicimos, hemos seguido siempre los protocolos, pero tuvimos mala suerte”. De hecho, la residencia Santa Mariña de Xinzo había esquivado el virus desde el inicio de la pandemia, incluso durante el grave foco que afectó al municipio en enero. “Ni un solo positivo, ni en usuarios ni en trabajadores”, apunta la directora. Esto les ha permitido afrontar las duras restricciones y protocolos de funcionamiento interno del centro con una plantilla muy unida: “Todo el tiempo hemos estado el equipo al completo luchando por ellos”, destaca.

El brote les pilló por sorpresa. “No lo esperábamos y se nos vino el mundo encima, pero nos sobrepusimos al momento confiando en la que la vacuna haría su efecto. Y así fue, también tuvimos mucha ayuda del equipo COVID de la Fundación San Rosendo”, explica.

Raquel Nogueiras, superó el COVID con casi 103 años. | // FDV

Casi 103 años y superó el COVID

Entre los usuarios afectados por el brote están Raquel Nogueiras, centenaria que soplará 103 velas esta primavera. No presentó ni un solo síntoma. “Es una mujer encantadora, siempre contenta y positiva”, detalla María. Dentro de las limitaciones de la edad, Raquel ha entendido la situación desde el principio. Aunque no es muy consciente de lo que es el coronavirus, sí percibió que pasaba algo: “Veía los cambios, los EPI, los circuitos... y nos daba ánimos, decía que esta era una batalla más y que saldríamos adelante”. Tenía razón.

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