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Asunción, la abuela del país de las longevas

Asunción Rodríguez en el centro de la foto,  rodeada de parte de su numerosa familia en Chamusiños, Trasmiras. |   // IÑAKI OSORIO

Asunción Rodríguez en el centro de la foto, rodeada de parte de su numerosa familia en Chamusiños, Trasmiras. | // IÑAKI OSORIO

“Ni azúcar, ni colesterol y nada de papillas, aunque no tenga un solo diente quiere comer lo mismo que nosotros, comida natural, del pueblo” , dice Benito, uno de los cinco hijos de Asunción López Rodríguez quien a sus 107 años (en capilla ya para cumplir en breve los 108) es la abuela de la provincia y “capitana” de las longevas de Ourense, una de las provincias en las que las mujeres tienen la expectativa de vida más alta de Galicia y el norte peninsular, que roza los 87 años. Seis más que los hombres. Qué nadie se ofenda.

En el pueblo de Asunción, Chamusiños en el concello ourensano de Trasmiras, y a una altitud en la que el aire es más puro y a veces se taponan los oídos cuando, como en el aterrizaje de los aviones, se hace una bajada rápida al hoyo tectónico de ciudad, deberían de poner un observatorio del secreto de la longevidad y además femenina, en la casa de esta mujer que sacó adelante cinco nietos, “trabajando a destajo en la agricultura, el ganado y cuidando de la casa” explica emocionado Benito, su hijo menor con el que vive.

La provincia de las longevas

Asunción no es un caso aislado, solo “la capitana” de las longevas de Ourense, cuyo estudio poblacional de 2020 –siempre pendiente de la adaptación de cifras que aporten los fallecidos por el COVID– registraba en torno 8.240 vecinos y vecinas mayores de 90 años, de las cuales 6.134 son mujeres.

Pero además esta provincia es una de las que, junto con las de Lugo, Zamora o Soria lleva registrando desde hace años el mayor censo de centenarios. Si se desglosan los datos, habría que decir mejor, de centenarias.

Los mismos datos del IGE, correspondientes a 2020, arrojan una cifra curiosa, y es que de los 367 centenarios que había en Ourense en ese momento, solo 81 eran hombres. Es decir que tres de cada cuatro vecinas de esta provincia, a la que algunos cronistas de la corte, han llamado la provincia de los “inmortales” son mujeres. Su abuela más longeva fallecía hace unos años en Cartelle con 111 años.

¿Dieta, vida o genética?

Decenas de estudios apuntan a la dieta, la calidad de vida e incluso a la psique femenina o hasta determinados cromosomas,como parte de la pócima. En una pasada entrevista concedida a Faro por el presidente de la Sociedad Gallega de Gerontología y Geriatría de Galicia, Miguel Ángel Vázquez, explicó que la longevidad no responde a un único factor. “Puede estar influenciada por la herencia genética, las condiciones higiénico-sanitarias y los estilos de vida” .

Una prótesis a los 100 años

Todo eso y más debe de confluir en la larga vida de Asunción que, tras esta reciente caída que le impide por ahora seguir andando por si misma, superó incluso una operación de prótesis de cadera que le fue realizada a los 100 años. Muy claro tienen que verlo los médicos para someter a una operación así a una centenaria.

Cuando se la anima para que se cuide, y siga en el top de la centenarias, Asunción contesta con un “¡en eso andamos!”. A la pérdida normal de audición se le ha sumado el problema de las mascarillas, “que le hacen más difícil ahora entender al no ver el movimiento de los labios”, explica María Bolaño, la orgullosa bisnieta.

Pese a esa pérdida de oído, hasta hace nada seguía golpeando la mesa con las manos, al ritmo de la música de los gaiteiros en la tele. “Una de sus pasiones era cantar, tocar la caja y el baile, era la mejor en la muiñeira de todo a el contorno” afirman los hijos de esta mujer, una de las últimas de una generación de mujeres, irrepetibles.

Una matriarca con hijos octogenarios

A finales de abril Asunción cumplirá los 108 años. Nació en 1913 y esquivó no solo la pandemia actual del COVID, sino la de la gripe española en 1918 que segó millones de vidas. Sacó adelante a cinco hijos, Manolo, Encarnación, Pilar, Benito y Dolores que tienen edades comprendidas entre los 86 y los 68 años, concediéndoles el lujo de ser octogenarios, y poder pronunciar aún la palabra “mamá”. Rosa, una de las nietas, María Bolaño una bisnieta, así como sus hijos y una nuera, rodeaban con orgullo a Asunción el fin de semana en la casa de Chamusiños. Faltaba, Encarnación la única que vive fuera. Se casó con un palestino, reside en Jordania y pronto una de las bisnietas de allá la harán tatarabuela a sus 107 años. El pasado verano vinieron a verla desde el país jordano. Asunción es el milagro de la vida, que cada día riega con cariño su familia, para que tarde en marchitarse.

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