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Cuando el cálculo por 100.000 habitantes prolonga el cierre en concellos rurales

La Xunta excluye a Larouco y Espadanedo de la restricción máxima, un nivel en el que siguen A Gudiña, que cree que los 7 casos atribuidos son 3, Peroxa (13) y Gomesende (7)

Las interacciones sociales son mínimas en concellos rurales afectados por el cierre total.  // F. Casanova

Las interacciones sociales son mínimas en concellos rurales afectados por el cierre total. // F. Casanova

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, mencionó a Larouco entre los municipios que deberían seguir en nivel máximo de restricciones, a pesar de que este concello de la comarca de Valdeorras, de solo 400 vecinos, lleva cinco días con 0 casos activos de COVID. También citó a Xunqueira de Espadanedo –750 censados–, con 2 pacientes de coronavirus en la actualidad –la semana pasada había 7–, “de los que uno reside en Ourense y el otro está ingresado en el hospital”, según el alcalde, Carlos Gómez. La Xunta ha rectificado, excluyendo a Larouco el propio lunes, y a Xunqueira de Espadanedo ayer de un listado de territorios que mantendrán el cierre perimetral, la inactividad de la hostelería y la prohibición de las reuniones entre personas no convivientes en esta desescalada tras la tercera ola. El alivio entra en vigor a las 0.00 horas de la noche del jueves al viernes.

El alcalde de A Gudiña: "Somos un concello que vive de la hostelería y de la carretera, con tres gasolineras, un área de servicio en la A-52 y conexión con O Barco y A Rúa. Somos uno de los concellos de España con más bares por habitante"

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Los que permanecen en el nivel más restringido en la provincia de Ourense, de un total de diez municipios en el conjunto de Galicia, son A Gudiña, A Peroxa y Gomesende, pero también hay matices. En el primer territorio, con 1.200 residentes, el Sergas contabiliza 7 casos activos pero el Concello cree que son 3 o 4. “Hay una discrepancia en los datos y hemos solicitado a la Xunta que los analice, para que, si de aquí al jueves no se producen nuevos contagios, se puedan levantar las restricciones”, explica el alcalde, José Lago. “Hay personas que nos dicen que han recibido el alta o que residen en Ourense aunque estén censadas aquí”, indica como posible causa de la diferencia.

En la economía local de A Gudiña, el cierre total de la hostelería supone, por ejemplo, “que trabajadores de las obras del AVE tengan que comer en las furgonetas o en lugares incómodos. Somos un concello que vive de la hostelería y de la carretera, con tres gasolineras, un área de servicio en la A-52 y una conexión con O Barco y A Rúa. Somos uno de los concellos de España que tienen más bares por habitante. Esperamos que la Xunta sea receptiva, porque en nuestro caso se tratan de dos o tres familias que están confinadas en sus casas. Aquí no se producen las interacciones de una ciudad”, expone el regidor.

Un mismo baremo

Porque el cierre observado por la Xunta para este municipio y para los otros dos de la provincia –una vez excluidos Larouco y Espadanedo– se basa en un umbral que no distingue entre el ámbito urbano y el rural, ni en la movilidad interna, ni en la edad media ni en la dispersión de sus parroquias. La incidencia acumulada de 500 por 100.000 habitantes como referencia para aplicar la máxima restricciónel denominado nivel 1– rige tanto para una capital poblada como para un pequeño municipio.

“No deberían existir los mismos baremos para una ciudad que para el rural”, comparte la alcaldesa de Gomesende, Pura Rodríguez. En este municipio de 700 habitantes se contabilizaban ayer 7 casos activos. Hace dos semanas era uno de los territorios libres del virus. “El lunes había 8 casos activos, el máximo hasta el momento. Son dos focos en dos familias, una en cada extremo del concello. En una casa, una madre y una hija, y en la otra casi todos los miembros se contagiaron”, dice.

Las autoridades locales no conocen la identidad de los pacientes con una infección activa de COVID, tan solo el número asignado a su territorio, que Sanidade comunica una vez al día. El alcalde de A Peroxa, Manuel Seoane, considera que si dispusieran de esa información, con la debida cautela de no difundir de quién se trata –el historial clínico es confidencial–, resultaría más fácil detectar posibles incumplimientos del confinamiento. “Para mí eso es un fallo”, dice el regidor.

Las restricciones máximas impiden abrir la hostelería. // F. CASANOVA

“Toca cumplir”

A Peroxa, con un censo de 1.800 personas, registra 13 casos activos. En el colegio Roberto Blanco Torres hay 2 contagios identificados, con un aula cerrada. “Son dos brotes en dos familias que están totalmente controlados”, afirma el munícipe. Hace poco más de una semana, no había ningún contagio detectado en este territorio. Sobre la inclusión en el nivel máximo porque el cálculo de la incidencia acumulada supera el límite de 500, Seoane dice que “hay que entender que si no se para el avance, puede seguir aumentando. Como se suele decir, unhas me doen e outras me proen. A todos nos gusta salir pero hay riesgo de contagios”, asume tirando de refranero y con optimismo de cara a una salida en pocos días de la restricción máxima.

El Sergas efectúa este jueves y viernes un cribado a 500 vecinos de A Peroxa y 800 de Maceda, para detectar asintomáticos

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El cierre de la hostelería afecta de forma notable a la economía de este concello, con ocho negocios en el sector, sin contabilizar las casas rurales. “La gente pensaba en volver a la normalidad, pero es lo que toca y hay que cumplir las normas que nos vienen impuestas”, manifestaba ayer el teniente de alcalde, José Manuel Rodríguez, informa Fernando Casanova. Remedios, que trabaja en la tienda Minimercado Pepe, reconoce que “es difícil” convivir con las restricciones totales y señala que la vida social se ha reducido al mínimo en el municipio, con un autoconfinamiento en las últimas semanas. “Es lo que toca, esperemos que a partir de ahora baje”.

El teniente de alcalde de A Peroxa, José Manuel Rodríguez. // F. CASANOVA

El jueves, el Sergas efectuará en este municipio un cribado para detectar posibles asintomáticos. Están convocados 500 vecinos en el polideportivo municipal Anxo Munín. También se pretende testar a 800 habitantes el viernes en Maceda, pese a que, con 8 casos activos, se encuentra en el listado de municipios en nivel bajo de limitaciones. En ambos concellos, “pese ás medidas de restrición das últimas semanas hai unha incidencia elevada”, dice la Xunta. Las pruebas, PCR en los dos ayuntamientos, son voluntarias, pero el Sergas solicita la colaboración vecinal para poder afinar mejor en la detección de la situación epidemiológica.

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