A partir del 1 de marzo, las llamadas urgentes de los ciudadanos al 091, para requerir la intervención de la Policía Nacional ante una emergencia o un delito, se atenderán a 180 kilómetros, desde la Jefatura Superior de Galicia, emplazada en A Coruña. Las centrales de Ourense y Lugo se integran allí, lo que en la sede provincial de As Burgas supondrá mantener solo a uno o dos agentes para las comunicaciones internas de comisaría, y asignar a otras unidades a los nueve policías destinados actualmente en la sala del 091. Representantes del PP, del sindicato SUP así como de las asociaciones vecinales se reunieron ayer en Ourense para expresar su rechazo a esta decisión. “No queremos ser una sucursal de A Coruña”, dice el escrito dirigido al ministro de Interior, al director General de la Policía y a representantes del Gobierno en Galicia por las federaciones provinciales de vecinos Lucus Augusti y Limiar, de Ourense y Lugo, ambas integradas en la plataforma Galicia Baleira. La supresión, argumentan, “deriva en la pérdida incuestionable de minutos clave en la atención al ciudadano que se encuentra en situación de peligro. Dicha atención debe prestarla un agente que conozca adecuadamente la ubicación geográfica, donde recibe la llamada, y esta circunstancia, crucial en la adecuada respuesta, también se pierde con la centralización del servicio”.

“Supone un grave perjuicio para los ciudadanos, porque el tiempo de respuesta se va a incrementar. Es un agravio para las provincias del interior”, denunció el coordinador de los populares en el Concello de Ourense, el exalcalde y senador Jesús Vázquez. “Se va a perder la cercanía tan necesaria que requiere un servicio de este tipo. En la actualidad, la Policía está interviniendo a los 2 o 3 minutos, de media. Esos segundos o minutos de desfase pueden ser clave para salvar una vida o detener in fraganti al autor de un hecho. Nos oponemos de forma frontal”, subrayó el policía ourensano Roberto González, secretario general y portavoz del SUP en Galicia.

Las federaciones vecinales rechazan que esta medida sirva incluso para paliar el déficit de agentes. “La solución a disponer de más efectivos policiales en la calle solo llegará cubriendo las vacantes existentes, que en el caso de Lugo ascienden a 15 y en el caso de Ourense ascienden a 38. Además, los agentes de más de 50 años, que no realizan servicio de calle, podrían perfectamente atender el servicio de 091, conociendo de primera mano la ubicación desde la cual reciben la petición de ayuda”, indican. La característica de cada territorio, con ámbito urbano y rural, “dificultará de modo crucial la identificación de la zona desde la cual es requerida la atención por parte del ciudadano”, lamentan los vecinos.

Dice el SUP que mientras que se prescinden de agentes en Lugo y Ourense para el 091, solo se asignarán 4 más en A Coruña, “con riesgo de que haya llamadas que queden sin atender”. “Es muy importante un tiempo mínimo de respuesta en cualquier actuación policial; vamos a perder eficacia y eficiencia”, subraya el secretario provincial del SUP, Antonio Pousa. El PP sostiene que la decisión es “un error gravísimo”.