El comité clínico se reúne hoy para aplicar las primeras medidas de la desescalada después de la tercera ola. La curva de la pandemia remite en la provincia de Ourense, que registra la mejor situación epidemiológica de la actualidad en toda Galicia, en varios parámetros: presenta el número más bajo de pacientes con una infección activa de COVID (632, según el último balance de Sanidade), la tasa de positividad más favorable (un 3,1% de infecciones detectadas en una semana mediante pruebas PCR), así como el menor número de enfermos críticos en la unidad de cuidados intensivos (UCI y REA en el hospital de Ourense), con 6 pacientes del total de 155 en la comunidad.

Tras la explosión de contagios, en primer lugar, e ingresos, posteriormente, como consecuencia de las interacciones sociales de Navidad y de los contactos estrechos posteriores, la tercera ola queda aplacada y la vacuna abre un horizonte de optimismo. Hasta el viernes, más de 4.400 mayores de 80 años de Ourense –los que no residen en geriátricos, pues los centros fueron el primer objetivo de la campaña de inmunización– recibirán la primera dosis de Pfizer. Hoy está previsto administrar el primer ciclo a 810 ancianos, en los centros de salud de A Ponte, Valle Inclán, Nóvoa Santos y A Cuña –estos en la ciudad– así como en Verín, O Barco, Viana, Maceda, Bande, O Carballiño, Xinzo y Ribadavia. Esta fase de vacunación pretende llegar a más de 32.000 mayores de 80 años en la provincia de Ourense.

Una enfermera, con las tres vacunas disponibles por ahora: Pfizer, Moderna y AstraZeneca

Las medidas restrictivas aplicadas por el comité clínico tras la Navidad así como la concienciación de la mayoría de los ciudadanos han permitido que, a medida que transcurrieron las semanas con una disminución de las interacciones sociales, sean ya 30 los municipios de todo el territorio de Ourense que están libres de casos activos de coronavirus. Un tercio de los 92 en los que se estructura la provincia. La incidencia acumula a 14 días, cuya cifra es 168, es la más baja de la comunidad, lejos de los 243 casos por 100.000 habitantes que es el dato global de Galicia. Para el Ministerio de Sanidad, 250 es el umbral a partir del que existe un riesgo extremo de evolución de la pandemia.

Un 11,2% requiere ingreso

El número de casos activos y de ingresos continúa reduciéndose. Según los datos del balance diario de ayer del Sergas, hay un total de 71 personas ingresadas en los hospitales de Ourense, 65 de ellos en el CHUO. Cinco enfermos de coronavirus se encuentran en estado grave en el hospital público de la ciudad, en cuidados intensivos. Hay otro paciente en UCI en el centro privado de Cosaga.

Otro de los parámetros en los que Ourense destaca de manera favorable es la detección de nuevos casos, con 18 contagios diagnosticados en 24 horas –periodo en el que se realizaron 502 pruebas PCR–, de un total de 289 nuevos positivos registrados en Galicia en ese tiempo.

El porcentaje de pacientes con una infección activa que requieren en la actualidad una atención en el hospital es el segundo más elevado de Galicia, lo que constituye el único dato negativo sobre la situación epidemiológica en la provincia de Ourense, en este declive de la tercera ola. De los 632 pacientes que en este momento presenta en Ourense una infección activa de COVID, 71 necesitan ingreso hospitalario, el 11,2%. Solo es superior este porcentaje en el área sanitaria de Ferrol. La media en toda Galicia es del 8,5%. Según los datos ofrecidos ayer por Sanidad, en la provincia de Ourense hay 561 enfermos de COVID que permanecen en confinamiento estricto en su domicilio, con síntomas leves o sin ellos.

El número total de víctimas en la provincia, desde el inicio de la pandemia, asciende ya a 400 personas, tras comunicarse el fallecimiento de 2 personas en las últimas 24 horas.

El BNG critica que la Lei de Saúde no prevé reforzar las UCI o reducir las listas de espera

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El BNG denuncia que la reforma de la Lei de Saúde impulsada por el PP en el Parlamento de Galicia “non resolve a falta de medios e persoal” de la sanidad pública. Los representantes del Bloque por la provincia, Noa Presas e Iago Tabarés, subrayan que el proyecto de ley “non inclúe unha soa medida para resolver os problemas sanitarios de Ourense: nin o reforzo das UCI, nin a recuperación das áreas sanitarias nin medidas para as listas de agarda”. La norma será aprobada esta próxima semana en la cámara de representación autonómica.

“Non buscou o consenso profesional, social ou político e só trae medidas punitivas e sancións que xa prevé a legalidade vixente”, sostiene el BNG. Los nacionalistas solicitan un plan de choque “que garanta a máxima calidade e axilidade na detección e atención de doentes de cancro no contexto COVID-19, diante do grave impacto que está a ter na súa detección”.