El derrumbe de una zona del tejado en el colegio plurilingüe María Auxiliadora de Ourense –Salesianos– abrió un gran boquete que disparó la preocupación ayer sobre las 14.30 horas. Por fortuna, no hubo que lamentar daños personales. Un paño del tejado del edificio principal se desprendió y cayó sobre el desván. El estruendo alertó a los alumnos, docentes y al personal que se encontraba en el centro. La superficie afectada corresponde casi en su totalidad a la zona ocupada por la vivienda de la comunidad religiosa salesiana, así como la escalera y también, de forma más leve, el aula de 1º A de Bachillerato, cuyos alumnos no acudirán al colegio durante lo que resta de semana y seguirán sus clases de manera telemática, en horario normal.

Apuntalan la zona colindante

El centro, que informó a la jefatura territorial de la Consellería de Educación y al inspector de la Xunta, asegura que ningún espacio bajo el desván ha sufrido daños, a pesar de lo aparatoso del suceso. En cualquier caso, la dirección pidió una primera inspección por parte de un arquitecto. Salesianos comunicó a las familias de alumnos, ayer mismo, que “en principio no se ve más peligro de derrumbamientos”, pero por prevención se han apuntalado las zonas colindantes al desván, hasta que un técnico en estructuras efectúe hoy una evaluación, antes de proceder a la retirada del escombro.

El centro ha decidido que los estudiantes del grupo de 1º A de Bachillerato se queden en casa durante el resto de esta semana, con el objetivo de “evitar riesgos innecesarios e incomodidades” por los ruidos y goteras de los trabajos de reparación.