Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La caída del paro en enero no consuela tras perderse 1.800 afiliados en un año

Persiste la temporalidad en el empleo: solo el 9,7% de los contratos firmados este mes son indefinidos | La CEO urge un plan de rescate para los sectores más afectados

Terraza recogida en la Praza Maior. |   // IÑAKI OSORIO

Terraza recogida en la Praza Maior. | // IÑAKI OSORIO

El mes de enero deja datos positivos en el mercado laboral ourensano teniendo en cuenta el importante impacto que la pandemia está provocando en la actividad económica, especialmente en las últimas semanas debido a las restricciones máximas que afectan al comercio y la hostelería.

El mes finalizó con 20.781 personas registradas en las oficinas de empleo de la provincia y 5.204 contratos firmados. Son 437 parados menos que en diciembre y 327 contratos más en los que persiste la temporalidad, ya que solo 504 entre los más de cinco mil son indefinidos, el 9,7%.

Todos los sectores de actividad han visto reducidas sus cifras de desempleo pero, pese a la apariencia de recuperación, la realidad es que el vaso está medio vacío. De hecho, la mejoría se produce en la comparativa con el mes anterior, pero si se analizan las cifras en relación a enero de 2019, antes de la pandemia, la imagen se oscurece.

Hace un año había 2.278 parados menos que ahora por lo que el desempleo ha crecido un 12,3% en doce meses. Además, la pandemia ha arrastrado consigo centenares de empleos. La Seguridad Social ha perdido 1.800 afiliados en un año, a un ritmo de 5 cada día, cerrando enero con 100.061 inscritos.

Por sectores de actividad, el paro bajó en todos en diciembre: 103 desempleos menos en agricultura, 22 en industria, 19 en construcción y 92 en servicios. El colectivo de personas sin empleo anterior restó 201 en diciembre y son 1.856 los ourensanos que todavía buscan su primer contrato. En agricultura hay 1.071 parados, en construcción 1.554, en industria 2.232 y en el sector servicios, 14.068.

El desempleo penaliza más a las mujeres, que son mayoría (11.763) frente los parados hombres (9.018). Por edades, el colectivo de mayores de 45 años es el más afectado: el 55% de los más de 20.000 parados supera esta edad (11.322) y 2.300 no han cumplido los 29.

Tanto los sindicatos como la propia Confederación de Empresarios de Ourense piden que se analicen estos indicadores con cautela ya que la situación sigue siendo “preocupante”, incide la CEO. Se refiere a “determinados sectores de la economía que se ven imposibilitados total o parcialmente para llevar a cabo su actividad”, y recuerda que Ourense registra todavía un total de 2.996 ERTE activos. En esta línea, la organización señala que la prórroga aprobada “está contribuyendo a paliar la destrucción de empleo y tejido productivo”. Sin embargo, añade, “la administración tan lenta de la vacuna hace prever que las oleadas de contagios continuarán todavía a lo largo de este año, por eso es importante articular cuanto antes los rescates de los sectores más afectados”.

Además, la CEO insiste en la necesidad de un Plan de Formación para el Empleo destinado a trabajadores en ERTE o desempleados “que proporcione una reinserción en el mercado laboral acorde a los cambios que también el propio mercado laboral está sufriendo con esta pandemia”.

Por su parte, Comisiones Obreras puso ayer el foco en “precariedad” del emplo que se genera en Ourense y destacó la necesidad de “reformas sociales” para reconstruir el país, así como la derogación de las reformas laborales.

Compartir el artículo

stats