Doce meses de prisión y 1.000 euros de indemnización. Es la condena que ayer aceptó un hombre de 28 años por una estafa. El 21 de junio de 2017, envió al perjudicado un justificante de transferencia bancaria por un importe de 36.500 euros, para la compra de un BMW. Era un certificado falso, que había elaborado para simular el pago.

La víctima recibió un correo electrónico con ese documento y facilitó al acusado la información para hacer la transferencia del vehículo en Tráfico. Una vez que tuvo a su nombre el coche, el acusado intentó vendérselo a otra persona por 22.000 euros –21.000 por transferencia y el resto en efectivo–, pero la Guardia Civil paralizó la operación. El BMW fue devuelto e inscrito otra vez a nombre del estafado.