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“Atravesar un Ourense vacío en patinete eléctrico a las 6 de la mañana es un lujazo”

Ana Ramos, en un momento de descanso con su patinete eléctrico en la ciudad. |   // IÑAKI OSOIRO

Ana Ramos, en un momento de descanso con su patinete eléctrico en la ciudad. | // IÑAKI OSOIRO

Reyes Fariñas, uno de los rostros más conocidos de la hostelería ourensana, atraviesa la ciudad cada mañana en patinete eléctrico desde O Vinteún, donde vive, a la calle Valle Inclán, en la que trabaja. “A las 6 de la mañana no hay servicio de bus urbano, e ir andando no me parece seguro. Atravesar la ciudad vacía a esas horas en tu patinete es un lujazo, te sientes libre, pero también tiene su riesgo, en especial con la nueva normativa que nos obliga a circular ahora por la calzada, por eso siempre respeto al máximo la normativa”, puntualiza.

Ana Ramos, prejubilada como auxiliar administrativo del CHUO, es la primera mujer que recurrrió a este sistema de transporte cómodo y limpio por la ciudad. “No había casi modelos de este tipo a la venta y lo compré a través de una plataforma ‘online’” . Ser la primera mujer le hizo atraer algunas miradas a su paso.

“La anécdota más curiosa fue la de un médico del CHUO, que según me contaron llegó alarmado al trabajo: “Acabo de ver a una mujer con un vestido rojo elegantísimo y unos tacones de aguja, a bordo de un patinete eléctrico en As Lagoas”. El enfermero que estaba al lado le aclaró entre risas que era una compañera del hospital. Es que si me apetece ir un día vestida como para el Vogue, voy me subo al patinete. Para mí es una opción de desplazamiento y me da igual”, sostiene.

Ana y Reyes son dos esas los locos y locas por el patinete eléctrico, pero desde principios de enero, deben atenerse a una nueva normativa de Tráfico que les ha cambiado un poco la vda. La prohibición de circular por las aceras, o de superar los 25 kilómetros hora son algunas de las restricciones.

“Con la prejubilaciones y a a causa de los problemas de la salud que la provocaron, inicié una serie de disciplinas deportivas. Igual me hago 13 kilómetros de trail por el monte, que carreras, y en mi categoría conseguí en estos años algunos podios. Pero el patinete, es ese modo divertido de moverme que me lleva a las termas, o que me permite ir hacer la compra a la plaza y luego la cargo en la mochila desplazándome en menos tiempo, pues en casa hay un solo coche y lo necesita mi marido”, afirma Ana cuyos hijos gemelos han cumplido ya los 28 años.

Por eso también es consciente de la responsabilidad que supone antes y ahora el uso de esos patinetes en la ciudad.

Patinetes tuneados e ilegales

Para Reyes Fariñas “el problema es el frío, y en esos días helados tuve que dejar el patinete en casa por que hay más riesgos y una caída puede ser fatal”, reconoce. La clave ahora al tener que circular por la calzada “es uno ser un riesgo para nosotros mismos y los conductores, y es necesario advertir con señales de mano de todas las maniobras que vas a realizar. No todos los usuarios lo hacen” y ambas coinciden en que hay patinetes eléctricos tuneados que duplican la velocidad permitida y son por tanto ilegales. De hecho la entrada de la nueva normativa que regula estos patinetes se estrenó en Ourense con una multa de 1.000 euros a un hombre que iba a bordo de sus dos ruedas por el Paseo, calle peatonal y tras haber consumido estupefacientes, y alcohol. Ya llega indican con los riesgos que plantea la ciuda, uno ellos el irregular firme de la calzada en muchas zonas.

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