Una de las movilizaciones de la plantilla en Plaza Mayor. | // I.O.

Wifi, cargadores de dispositivos electrónicos, dispositivos IOs y Android que permitan sincronizar la información del bus con el teléfono. Pero también cámaras de videovigilancia, para controlar conductas que pueden ser sancionables, como son como subirse al bus urbano de Ourense, con una deplorable higiene, en estado de embriaguez, o hablar y distraer al conductor, que es la autoridad absoluta durante ese trayecto que nos lleva de parada en parada por la ciudad

Son algunas de las novedades que tendrá que incorporar el próximo servicio de buses urbanos, y que se incluyen en el Reglamento del Servicio Público de Transporte colectivo de Viajeros del Concello de Ourense, aprobado en la sesión plenaria de este viernes.

Ese equilibrio entre la mejora de la calidad del servicio en el apartado técnico, deja claro también la incorporación de derechos y obligaciones para empresa y usuarios. Los nuevos buses incorporarán por tanto cámaras frontales. Con ellas se busca “la exención de responsabilidad, justificar incidencias del servicio, ayuda a la supervisión del tráfico y otras posibles incidencias ajenas al propio” servicio.

El Concello de Ourense carecía hasta la fecha de un reglamento adaptado a la nueva normativa, que regulase los derechos y deberes de las personas usuarias del servicio de transporte urbano colectivo de viajeros, resultando necesaria a aprobación del mismo.

Un paso previo a la renovación de este servicio municipal que gestiona Urbanos de Ourense, pero que se encuentra en situación precariedad, caducado desde hace más de 5 años.

Pero este reglamento cuya aprobación previa viene impuesta por ley, ha detenido aún más el proceso para la renovación de un contrato de gestión que, de cuerdo a esta normativa a probada ayer y adaptada en parte al ámbito local, con incorporación de propuestas de los grupos de oposición, obligará a las empresas que se presenten al nuevo concurso para gestionar el servicio a incorpora una serie de mínimos en cuanto a derechos y prestaciones.

Bicis y mascotas

Entre las novedades que se incorporan es la posibilidad de introducir bicicletas en el bus urbano o determinadas mascotas. Las mencionadas cámaras y el recuento de pasajeros integrable con ‘ticketing’ así como la gestión de inspección y el sistema de información al viajero, que incluya información en tiempo real de viaje son otras de las prestaciones.

También deberá incorporar la concesionaria el sistema Moovit o similar, de información por voz y con exactitud de la información ofrecida por pantalla para uso de las personas viajeras ciegas o con discapacidad visual.

Pero además se contemplan sanciones, y la comisión de infracciones muy graves (’por ejemplo dcausar daño al equipamiento del bus) se sancionará con multa de 1.000 hasta 2.000 veces el valor del billete ordinario (multiplicar por 0,85 céntimos que cuesta el billete simple)..

La comisión de infracciones graves (por ejemplo no llevar billete válido) se sancionará con multa de 500 hasta 999 veces el valor del billete ordinario y las leves se sancionará con apercibimiento y/o multa de hasta 499 veces el valor del billete ordinario.

Telmo Ucha “Lo prioritario es resolver el conflicto de los trabajadores”

Si bien el reglamento de los buses urbanos que, por imperativo legal ha tenido que redactar y aprobar el Concello, es la base para poder renovar el servicio de buses de la ciudad y sacar a concurso un modelo más moderno y ecológico, la huelga que iniciaron los trabajadores el pasado año es ahora la prioridad a solucionar, según el concejal de Transportes de Ourense, Telmo Ucha. “A partir del lunes va ser una prioridad resolverlo y se retoman negociaciones con el objetivo de tener pronto una solución satisfactoria para la empresa, trabajadores y sobre todo usuarios” señaló. Paralelamente hace unos días anunciaba que se están estudiando también los pliegos del futuro concurso, que incluirán propuestas también de las propias asociaciones de vecinos, para tratar de llegar con sus servicios a más puntos, en especial del perímetro rural de la ciudad, el que cuenta con menos frecuencias, y llegar a rutas ahora mismo sin bus urbano. En este caso una de las propuestas que había hecho la actual empresa concesionaria, Urbanos de Ourense, pasa también por incluir en los pliegos nuevos modelos de microbuses, precisamente para llegar a esas zonas que son más deficitarias o con vías de peor acceso y que tienen además una menor demanda de viajeros. Esos buses cumplirían con el objetivo y además con un menor coste económico y contaminante.

Misma empresa de Vigo y casi 500 euros menos de sueldo para un conductor de Ourense

El servicio de bus de Ourense va enfilado directamente a la huelga a partir del día 15 de enero si, a lo largo de esta semana, no se cierra un acuerdo satisfactorio con la emperra concesionaria del servicio que les garantice “un convenio digno”, que recoja todos los derechos afirman y “no juegue”, a mejorar unos conceptos, para detraer luego otros” indica Amador González representante de CCOO y portavoz de los trabajares que iniciaron ya paros de protesta puntuales.

Disparidad salarial

Son 120 trabajadores en total, y como ejemplo de la situación actual, la asamblea de trabajadores explica que en Ourense, pese a ser el propietario actual del servicio el mismo grupo que gestiona el servicio de bus urbanos un conductor de As Burgas percibe casi 500 euros al mes menos solo de sueldo base, que un conductor de un bus urbano en Vigo. Entre el lunes y el martes de esta semana iniciarán un estudio más detallado de las propuestas de la empresa y si no se produce esa reunió que consiga consensuar un convenio que plasme claramente los acuerdos, y quede aprobado y publicado, iniciarían ese proceso de huelga. La asamblea de trabajadores del bus urbano de Ourense, pide “una mediación más decidida del Concello de Ourense, pues solo hemos mantenido un encuentro apresurado un domingo con dos ediles del Gobierno local y el bus es un servicio titularidad del Concello, aunque lo gestione una firma privada en régimen de concesión”. El convenio a aprobar debe de ser consensuado y publicado, como base para que las empresas que se presenten al concurs del Concello para renovar el servicio sepan los costes reales que debe asumir de acuedo a la ley, en el capítulo salarial. El Concello tiene desde hace más de 5 años en precario este servicio, uno de los más caros, con un coste anual de 7 millones de euros.