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Faro de Vigo

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Federico Martinón nn | Jefe de Pediatría del Hospital Clínico de Santiago

“El coronavirus sin vacuna podría matar al 2% de la población mundial”

“El problema es tan acuciante que los laboratorios están fabricando vacunas sin permiso de comercialización”

Federico Martinón Torres, durante un congreso en Santiago. | // FDV

Centró la charla que ofreció ayer por la tarde por videoconferencia en el Colegio Maristas de Ourense en “cómo gestionar la pandemia” y en las vacunas. Emitió un mensaje de “tranquilidad”, con respecto a este tipo de fármacos, a pesar de que se han conseguido en un tiempo récord, porque existen elementos que minimizan los riesgos. “No existe ningún medicamento que tenga riesgo cero, y las vacunas no son una excepción”, advierte, en este sentido, “pero compensa, ante la magnitud del problema”.

–Hubo que quemar fases, porque el coste de vidas humanas es asombroso. Cada día mueren miles de personas en países de los cinco continentes.

–Hemos conseguido vacunas en menos de un año, debido a la gran inversión realizada, cundo el período habitual suele ser de cinco a diez años.

–La variedad es enorme.

–Hay más de 250 modelos de vacunas que se encuentran en distintas fases. Y el problema es tan acuciante, que los laboratorios están fabricando vacunas, antes de contar con el permiso de comercialización, por lo que corren el riesgo de que parte de esas vacunas las tengan que tirar por el fregadero, si no logran la aprobación. Gracias a esa anticipación, el día que superen el trámite, tienen miles de dosis fabricadas. Esto solo se puede hacer en un contexto como este. El coronavirus sin vacuna podría matar al 2% de la población mundial.

-La diversidad de vacunas, constituye una garantía.

–La importancia de que partieran de la casilla de salida muchos candidatos es una garantía de éxito, porque algunos se van quedando por el camino. Al disponer de varias alternativas, contamos con más posibilidades de que algunas lleguen a la meta. Además, están diseñadas de diferente manera, por lo que puede haber vacunas que funcionen mejor en algún tipo de personas. Cada una de ellas va a tener ventajas y desventajas para determinados grupos de población.

–¿El coronavirus ha venido para quedarse? ¿Puede convertirse en una enfermedad estacional como la gripe?

–No lo sé. Las opciones son varias. Una puede ser que el virus se autoextinga o autoelimine. Otra opción es que el virus mute y se convierta en más lesivo todavía. Nuestro grupo ha publicado cosas sobre la variabilidad genética del virus, demostrando que, tras estudiar más de 40.000 cepas, genéticamente, más de 15.000 variaciones no tienen ningún impacto funcional. No le dan ni ventaja ni desventaja al virus. Pero eso no quiere decir que en algún momento se puedan producir cambios relevantes. Si no se producen cambios importantes en el virus, lo normal es que acabe siendo estacional.

–¿Hay motivos para la esperanza?

–Hay que ser optimistas, pero también realistas. No podemos generar falsas expectativas. Las vacunas, si funcionan como parece que están funcionando, van a producir un cambio significativo.

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