Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El exsecretario de O Carballiño: “Nadie me dijo a quién había que contratar”

El técnico municipal advirtió en dos ocasiones irregularidades en la contratación de personal del Concello | La interventora: “Había nóminas sin expediente de contratación”

Pachi Vázquez. |   // IÑAKI OSORIO

Pachi Vázquez. | // IÑAKI OSORIO

“No se pueden controlar que lleguen todos los expedientes de contratación a la mesa de intervención, porque entre otras cosas, la función de una interventora no es pedir los expedientes a los departamentos. Y es cierto que había una deficiencia muy grande en el cumplimiento de los trámites de los expedientes administrativos por parte de los funcionarios del Concello que por desconocimiento no sabían”. Estas son las palabras de la exinterventora del Concello de O Carballiño durante los años 1995 y 2005 cuando presuntamente se enchufaron a 60 personas en el Consistorio carballiñés.

La interventora alude a que ningún investigado (Pachi Vázquez, Carlos Montes, Elisa Domínguez, Alfonso Prado y Jose Antonio Barge) le hizo ninguna advertencia verbal o escrita sobre si contratar a una persona u otra. La técnica explicó que “nunca trataron de hablarme en ese sentido”.

La función de la interventora, en sus palabras en la sexta jornada del juicio celebrado ayer en el Penal 2, era la de acreditar suficiente crédito para la contratación en el inicio del procedimiento, así como la de la fiscalización al final del procedimiento antes de la adopción de un acuerdo de resolución. Entre los folios de la instrucción, la fiscal le exhibió dos advertencias de legalidad que hizo en los años 2004 y 2008 sobre la contratación de personal. La primera especifica que “la resolución de la contratación no pasó por intervención”, a lo que la técnico especificó que “no me acuerdo si no había bases en concreto, si no había publicación de las bases o si no se dio publicidad a esa contratación, pero sí hice una advertencia de legalidad era porque era así”. La defensa intentó justificar que esa advertencia de legalidad podía surgir de una nueva alta de contratación relacionada con una misma relación contractual después de un periodo de vacaciones a lo que la técnico, dijo que “no creo que fuera así”.

La segunda advertencia de legalidad es de 2008 cuando en un informe explica que “no se me facilitó el expediente de contratación, sí que había una resolución de contratación, pero yo no la fiscalicé”, en referencia a contratos sobre el Conservatorio de Música. El siguiente en declarar como calidad de testigo fue el exsecretario municipal que estuvo entre 1999 y 2000 y que advirtió del déficit de publicidad en algunos procesos de contratación, pero “después los procesos de contratación se mejoraron con más publicidad”. El técnico afirma que “advertí de cuestiones irregulares y así lo hice constar por escrito”. El exsecretario elaboró una propuesta de mínimos para abordar los procesos de selección y contratación con garantías y “a partir de ahí se hicieron mejor las cosas”. Además de las dos advertencias de legalidad que hizo la interventora, desveló que el anterior interventor había hecho otras dos advertencias más de posibles irregularidades. En todo caso y preguntado por si el regidor o los ediles del gobierno en cuestión le sugirieron o le ordenaron que había que contratar a alguien dijo que “a mí no me dijeron nada al respecto, nunca me dijo ni el alcalde ni ningún concejal a quién tenía que contratar”.

“No me diga que no está mi expediente”

Año 1995 en O Carballiño. Con la ley antigua del procedimiento administrativo común de las Administraciones Públicas y sin un lugar pequeño pero de gran almacenaje como son los discos duros o los ordenadores, los archivos de los expedientes se guardaban en dependencias municipales antes de pasar al archivo general. La defensa lanzó que el expediente del secretario municipal de entonces, que estaba declarando, no figuraba en el archivo del Concello. El técnico respondió, ante las risas de los demás, “no me diga que no está mi expediente, juro que sí que trabajé y pasé los trámites precisos”. La declaración de la exinterventora y del exsecretario municipal dejan constancia de la precariedad de los servicios del concello carballiñés y de la falta de competencias en los trámites administrativos de los funcionarios de la época por carga de trabajo y por desconocimiento.

Para continuar leyendo, suscríbete al acceso de contenidos web

¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí

Y para los que quieren más, nuestras otras opciones de suscripción

Compartir el artículo

stats