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damián martínez y marta moll nn | Integrantes del Dúo Cassadó

“Tras 20 años, tenemos la ilusión del primer día, pero con más experiencia”

El grupo hará un recorrido por la música con la complicidad del piano y el violonchelo

Marta Moll y Damián Martínez antes de uno de sus conciertos.   | // FDV

Marta Moll y Damián Martínez antes de uno de sus conciertos. | // FDV

Marta Moll y Damián Martínez estarán por segunda vez en Ourense, pero será con un escenario distinto, el de la pandemia. Aforo limitado, mascarilla y una serie de medidas que harán que el concierto “Luces y Sombras” sea casi intimista para los que acudan hoy al Auditorio Municipal a partir de las 19.00 horas. El mensaje armónico y la intensidad musical será el mismo que con el anfiteatro lleno. Damián al violonchelo y Marta al piano profundizarán en una sensibilidad única que transportará al espectador del barroco hacia nuestros días.

–20 años de trayectoria, ¿cuál es el balance? –Marta Mol:

Ha sido un recorrido muy importante tanto a nivel personal como profesional, hemos tenido mucho crecimiento individual y como dúo. Hemos desarrollado facetas distintas, hemos abordado grandes repertorios, hemos rescatado obras y hemos hechos grandes estrenos. Ha sido un viaje muy importante, una aventura que empezamos sin saber muy bien a dónde nos iba a llevar y ahora es una forma de vida.

–¿En qué etapa está Dúo Cassadó? –M.M.:

Estamos en un momento de gran ilusión. Todos los proyectos que van surgiendo los cogemos con la misma ilusión que el primero. Esa parte no ha cambiado, quizás la experiencia te da otra realidad. Cuando empiezas parece que las cosas no cambian y de un día para otro cambian y esa adaptación a los cambios te aporta experiencia, por eso creo que estamos en un punto de ilusión como el primer día que empezamos pero con mucha experiencia a nuestras espaldas.

–¿Se puede vivir de la música clásica en nuestro país? –M.M.:

Sí que se puede vivir, en nuestro país no es fácil, pero sí que se puede vivir de la música en general, porque lo de clásica no deja de ser una etiqueta. Ser artista requiere, lo primero, de una confianza en uno mismo y es importante visualizar qué quieres hacer y cómo lo quieres hacer, además de tener disciplina y valentía, para tener una vida tan distinta, de lo que habitual se entiende como estable. La parte más importante es mantener la disciplina y el tesón cuando las cosas no van tan bien. Pienso que sí que se puede vivir, nosotros además lo combinamos con la docencia en centros superiores y estamos felices.

–El concierto de hoy será un viaje por la historia de la música.

Damián Martínez

: Sí es un repertorio especial porque tenemos las dos grandes “B” de las tres que hay en la música, Bach y Beethoven y falta Brahms. Están presentes los dos genios germanos y tenemos presente sus obras musicales y su trascendia y la influencia del resto de las composiciones.

–El programa se titular “Luces y sombras”, ¿hay un paralelismo con la realidad?

D.M.

:Hay un cierto paralelismo por estar viviendo una crisis de consecuencias tan grandes para las vidas de todas las personas que son vulnerables, tiene un impacto enorme y hay personas que están viviendo al límite. A todos nos ha tocado esta situación, recluidos en nuestras casas, en nuestros entornos, se ha visto que gran parte de la sociedad se ha abocado a una reflexión intrapersonal para ver qué ocurre en nuestro ser interior cuando se detiene el mundo. Sí que tiene cierto paralelismo, porque la música y la cultura han servido también como luz en esta época de confinamiento y generar un camino de ilusión. No todo está en el vivir que necesito más.

–¿La pandemia afecta ?–M.M.:

A mí personalmente me ha bloqueado un poco, así como mucha gente estaba en un momentos creativo a mí me cogió muy por sorpresa. Al ser personas que vivimos del directo hubo una gran incertidumbre de cómo vamos a salir a delante y cómo vamos a inventar la manera de poder compartir los conciertos. La pandemia fue un parón que siembra un poco de pánico por la incertidumbre, pero también de reflexión de dónde están las cosas importantes.

–¿Durante el confinamiento hubo algún concierto por plataformas digitales? ¿Es raro sin público?–M.M.:

Es una experiencia nueva y vivimos en un momento maravilloso de la tecnología y me encanta las posibilidades que da la tecnología en todos los ámbitos. Un concierto sin público es una sensación rara, porque tienes cámaras pero no tienes al público, ni su energía, pero el mensaje musical supera todos los obstáculos y siempre llega.

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