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José Manuel Díaz Barreiros | Candidato a la presidencia de la CEG

“Llegar a estas instituciones aterrizando como un paracaidista es muy peligroso”

Sus primeras iniciativas serían la reforma de estatutos y un nuevo código ético

José Manuel Díaz Barreiros, candidato ourensano a la CEG.   | // I. OSORIO

José Manuel Díaz Barreiros, candidato ourensano a la CEG. | // I. OSORIO

Después de la unidad empresarial y de la estabilidad en una patronal gallega con deterioro de imagen, división y vacío de poder, el programa de José Manuel Díaz Barreiros para lograr la presidencia de la CEG es una combinación de fórmulas clásicas y de innovación. Defiende una mayor captación de fondos europeos para Galicia desde la mediación de la CEG, revitalizar la interlocución con los agentes sociales y las Administraciones, una mayor presencia en redes sociales, más transparencia, cambio de imagen (incluso de logo) y, desde el primer momento, reforma de estatutos para “relajar” tensiones entre confederaciones provinciales y las sectoriales, y un nuevo código ético.

–¿Cómo surgió su candidatura y cuándo decidió optar a la presidencia de la CEG?

–Mi candidatura no es fruto de la improvisación. Se viene gestando desde hace meses; incluso desde antes de la pandemia. Y no tanto mi nombre, sino la candidatura. Desde la CEO nos preocupaba otra vacante de la presidencia. Se vino acordando, más o menos entre todos, que hubiese un candidato por Lugo o por Ourense. Más que nada porque últimamente Pontevedra y A Coruña siempre nombraban a presidentes, y vimos el resultado de los tres últimos, muy breves en sus mandatos. Se empezó a madurar esa idea de candidato de consenso por Ourense o Lugo, pero no salió adelante. Y en ese momento fue cuando me lo propuso la CEO. Yo no me ofrecí como candidato de consenso; salí en la siguiente fase, la electoral.

–¿Puso condiciones para aceptar el ofrecimiento de la CEO?

–Acepté porque creo que ahora hay un ambiente más tranquilo en la CEG, desde el verano para aquí. Mi exigencia fue que se aprobaran las cuentas de 2018 y 2019, y se hizo en octubre. A la CEO le dije que al haber un ambiente más relajado, y con las cuentas aprobadas, que daba el paso.

–¿Le sorprendió la irrupción de su candidatura rival?

–No, no, porque había intereses de asociaciones que quieren estar presentes en la presidencia de la CEG. Mi sorpresa fue que Pedro Rey se presentase a la semana siguiente de decir yo que solo me presentaría si no había candidato de consenso o algún empresario con más apoyos que yo, y que no quería ir a una guerra electoral.

–¿Se considera con ventaja inicial al surgir su candidatura desde una asociación provincial y no desde una sectorial, por la ponderación de voto?

–Sí, sí, porque cuento con más votos.

–¿Preferiría rivalizar con un candidato del norte de Galicia o ese debate norte-sur ya no tiene sentido en la CEG?

–Tenemos derecho legítimamente cualquier empresario de Galicia. En eso no tengo preferencias. Pero el candidato tiene que cumplir un perfil. Sea de donde sea y venga de donde venga tiene que cumplir dos requisitos, experiencia y formación. Yo creo que los reúno porque tengo la experiencia desde 2013 de pertenecer a los comités y juntas directivas de la CEO y CEG. Esa es mi experiencia de conocer las instituciones por dentro. Pero el candidato también debe tener formación empresarial.Por la situación de crisis, el presidente tiene que ser un gestor empresarial. Debe saber las necesidades actuales desde el punto de vista jurídico, fiscal, de ayudas, indemnizaciones, fondos europeos... Porque llegar a estas instituciones aterrizando como un paracaidista es muy peligroso, y sobre todo en la figura del presidente. No vale cualquier perfil.

–¿Le apoyan más provinciales que la CEO? ¿Y muchas sectoriales?

–No puedo desvelar en público lo que me han dicho que respete en lo privado. Tengo acuerdos en lo privado, me han pedido discreción, pero puedo decir que cuento con apoyos de confederaciones provinciales y de sectoriales. Mi candidatura no solo tiene apoyos mayoritarios para ganar las elecciones, sino para aportar estabilidad a la institución e intentar agrandar la unidad empresarial.

“Me preocupan las deudas del pasado”

–¿Cómo define su programa para presidir la CEG?

–Mi programa nace y está basado en lograr la mayor unidad empresarial. Porque a partir de lograrla se genera estabilidad. Y desde la estabilidad lograremos tomar los mayores acuerdos posibles para el interés general de todo el empresariado gallego.

–¿Tiene miedo a descubrir, ya dentro, anomalías internas en la institución?

–No, porque entiendo que las cuentas están auditadas. Soy conocedor de ellas, pero lo que sí me preocupa es que, aunque la CEG actualmente goza de relativa solvencia económica, pese la herencia de las deudas del pasado. Incluso deudas de hace 20 años, por juicios pendientes.

–¿Por qué fueron tan breves los mandatos anteriores?

–Porque no lograron la unidad empresarial. Porque no tenían los apoyos suficientes para sacar sus proyectos adelante.

–¿Y no puede ocurrir lo mismo esta vez?

–Confío en que no sea así. Tengo apoyos mayoritarios para aportar unidad y estabilidad.

–En la Xunta no gustó tanto vacío y división. ¿Cómo mejorará esa relación?

–De alguna manera tenemos que retomar la relación. No es que sea mala, pero es necesario impulsarla.

–¿Y cómo unirá a las provinciales y sectoriales?

–Defendiendo sus intereses. La CEG tiene que ser el paraguas protector de todas sus demandas que resulten de interés general para Galicia.

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