Las restricciones para contener la expansión del coronavirus en Ourense se mantienen. El comité clínico que analiza la evolución epidemiológica en Galicia se reunió ayer por la tarde y después de tres horas la Consellería de Sanidade comunicó que Sanxenxo se suma a la lista de concellos con confinamiento perimetral -junto con O Grove- y cierre de su hostelería, siguiendo el modelo de O Carballiño que se aplica ya en 68 municipios de Galicia. Precisamente este concello que ha servido de referencia, contabilizaba ayer 29 casos activos después de haber alcanzado su pico máximo -188- el 20 de octubre.

A Rúa, que estaba bajo vigilancia desde la semana pasada ha esquivado por el momento esta restricción. El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, comparecerá esta mañana para dar cuenta de otros acuerdos valorados por esta comisión de expertos, de manera que, por ahora, la situación en la provincia continúa sin cambios.

Esto ocurre en un momento epidemiológico favorable en Ourense, con la curva de los casos activos de Covid-19 encadenando ya quince días consecutivos de bajada. Desde el 2 de noviembre, cuando se contabilizaban 1.267 positivos, cada jornada resta, y este martes la cifra bajaba ya de los 800, con 781 infecciones activas, lo que supone una caída del 38% en dos semanas.

Pero a pesar de la mejoría, se siguen registrando nuevos contagios cada día -26 confirmados por PCR en el último balance-, y también continúa el goteo de muertes. Ayer falleció un paciente de 84 años que estaba ingresado en el hospital de Valdeorras. Con esta son ya 272 las víctimas de la pandemia en Ourense desde marzo.

Del total de casos activos en el conjunto del área sanitaria, 251 corresponden a la ciudad de Ourense, que también se muestra constante en esta desescalada de positivos, con 251 notificados ayer, diez menos que el día anterior y muy lejos de los 572 que alcanzó en su pico máximo el 13 de octubre. La caída en este caso es del 56% en un mes.

No obstante, la presión asistencial sigue preocupando, y es uno de los motivos por los que se mantienen las restricciones más duras, como el cierre de la hostelería. De hecho, el presidente de la Xunta, Albeto Núñez Feijóo ya avanzó ayer por la mañana que no hay fecha para la reapertura de este sector, aunque la medida inicial se aplicó hasta el 4 de diciembre. Recalcó que decisión se adoptó para corregir la presión hospitalaria y llegar al mes de diciembre en una situación más favorable.

En el caso de Ourense, la hospitalización ha crecido en los últimos días en los ingresos en planta, si bien desciende la presión en la unidad de críticos. Los datos actualizados por Sanidade ayer recogían un total de 82 ingresos en planta convencional, cinco más que la jornada anterior, y 10 en UCI, dos menos. En conjunto, 92 pacientes con Covid-19 que precisan cuidados asistenciales, 67 en el CHUO, nueve en el hospital de Valdeorras y seis en el de Verín.

Las residencias Miragres y Anxos suman 18 altas

Las residencias sociosanitarias de la provincia no registraron ayer ningún contagio nuevo y sumaron 18 altas. Diez usuarios y seis trabajadores de la residencia Nosa Señora dos Miragres, de Barbadás, negativizaron en la última PCR, al igual que dos residentes del asilo Nosa Señora dos Anxos, de Ribadavia. En la residencia de Barbadas, que ha sido duramente golpeada por el Covid-19 y registra un alto número de fallecimientos, todavía hay seis usuarios y 30 trabajadores con infección activa. En la de Ribadavia son 15 mayores y dos profesionales los que siguen contagiados. Además de las 18 altas en centros de mayores, Sanidade notificó ayer otras 36 en el conjunto del área sanitaria ourensana. Desde que comenzó la pandemia en marzo, se han contagido de coronavirus 7.175 personas en Ourense y 6.122 se curaron. 272 fallecieron.

99 en centros educativos

En los centros educativos de la provincia la cifra de positivos baja de los 100, con 99 casos y dos aulas cerradas, una en la escuela infantil Colorines de Ourense por un positivo, y otra en el CEIP de Ribadavia, donde se notificaron seis contagios.