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Policía y Protección Civil apoyan el control de visitas a cementerios

Desde el día 24 los tres camposantos de la ciudad abren para que las familias vayan de forma escalonada y por un máximo de 30 minutos

Familias, ayer, poniendo a punto las sepulturas en el cementerio de San Francisco.

Familias, ayer, poniendo a punto las sepulturas en el cementerio de San Francisco. // Iñaki Osorio

“Los ciudadanos están cumpliendo con la nueva normativa de visitas a los tres cementerios de la ciudad y las hacen de forma escalonada. No tenemos queja, el comportamiento es cívico”, explica Alberto Pereiro Tamayo, encargado del Servicio de Cementerios Municipal del Concello de Ourense.

Desde el día 24 de este mes y hasta el 2 de noviembre, el gobierno local ha impuesto unas restricciones especiales tanto horarias, con apertura ininterrumpida de 9 a 18.30 horas, tres personas máximo por sepultura y un tiempo de permanencia en el recinto que no supere los 30 minutos. Todo viene marcado por la pandemia y “para evitar que, como ocurre otros años, se pueda agolpar mucha gente. Pedimos la colaboración y lo estamos consiguiendo, incluso por parte de personas de ciertas culturas, para las que el culto a sus muertos es algo muy marcado, y además suelen acudir en grandes grupos familiares”, indica

El concejal de Sanidad, Telmo Ucha, también elogiaba ayer el respeto a esta normativa especial de Difuntos por parte de las personas que van a visitar los camposantos, que cuentan además este año con un control de entradas, gracias a la colaboración de efectivos de Policía Local y de Protección Civil y Policía Local. “Su labor es fundamental”, elogiaba ayer el jefe del Servicio de Cementerios

La venta de flores comienza a despegar tras unos días “flojos”

Desde el sábado, las visitas a los cementerios de la ciudad se han ido sucediendo de forma escalonada, pero el Concello teme que, de cualquier modo, en los días claves de este fin de semana el 31,1 y 2 puedan plantearse algunos problemas.

El concejal de Sanidad había planteado un acuerdo con los floristas para que sean ellos los que, en lo posible, si la situación se complica lleven los centros que encargan las familias a los cementerios urbanos. La venta de flores, no obstante, ha sido “muy floja” hasta ahora comparativamente, según varios locales del sector consultados y suponen que “mucha gente está esperando por si hay un cambio de normativa y no los dejan desplazarse a los cementerios del rural”, indican, en los que están la mayoría de los camposantos.

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