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“Les llevamos comida, pero muchos lo que piden es que te sientes a escuchar”

28 parroquias reparten 90.000 kilos de alimentos entre 4.000 vecinos necesitados | “Muchos son nuevos, familias del barrio que antes de marzo llegaban a final de mes”

Mari Carmen Pintos y varios voluntarios preparan lotes en la parroquia de As Caldas. |   // IÑAKI OSORIO

Mari Carmen Pintos y varios voluntarios preparan lotes en la parroquia de As Caldas. | // IÑAKI OSORIO

Un total de 28 parroquias de la Diócesis de Ourense iniciaron la tercera entrega anual de los alimentos procedentes del Fondo de Ayuda Europea a los más Necesitados (FEAD), distribuidos a través del Banco de Alimentos y Cruz Roja. A Ourense llegaron 90.000 kilos de productos y son casi 4.000 los vecinos de la ciudad y las villas que los recibirán estos días en sus hogares.

La pandemia en su primera fase y ahora la segunda ola que ha agravado todavía más la situación económica de muchas familias ha disparado la necesidad de ayuda, pero no solo económica, también de acompañamiento, porque la angustia y el desánimo se propaga a la misma velocidad que el virus.

“Les llevamos comida porque hay mucha necesidad pero últimamente vemos que muchos lo que piden es que te sientes a escuchar. Y eso también lo hacemos y realmente ves que se sienten acogidos”. Lo dice Mari Carmen Pintos, de la parroquia Santiago de As Caldas, que en esta fase reparte 13.200 kilos entre 179 familias de la zona. “Unas 468 personas. Con la pandemia aumentó muchísimo la cifra, el año pasado serían unas 300”. Desde marzo, asegura, empezaron a pedir ayuda en la parroquia personas “que conocemos perfectamente en el barrio, que llevaban toda la vida trabajando y llegaban a final de mes, pero se encontraron sin trabajo, algunos casos puntuales con ERTE que no llegaban a cobrar, y casos de personas que se quedaron sin nada”, describe.

Desde la Diócesis aseguran que estos alimentos que llegan del fondo europeo “supondrán una ayuda importante para las 1.253 familias a las que atiende Cáritas”. Sobre todo en este momento, añade, en el que “los efectos de la segunda ola de la pandemia sacuden con fuerza a personas cuya situación era ya delicada desde hace meses”. La pérdida temporal o definitiva de empleo y la falta de ingresos “está suponiendo también la llegada de nuevos rostros” que demandan apoyo a la entidad.

Los alimentos, explica Pintos, se reparten en lotes según los miembros de las familias a las que se dirigen. En As Caldas, el camión salió a repartir ayer por la tarde y volverá hoy por la mañana. Son más las familias que necesitan pero también los feligreses que donan: “Aquí son muy generosos, traen alimentos o dinero durante todo el año”.

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