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Cada día entran en las urgencias del CHUO entre 30 y 40 pacientes con sospecha de Covid

El 10% dan positivo en el test de antígenos | El jefe del servicio, Francisco Aramburu, alerta: “Hay quien piensa que esto es una broma, pero aquí vienen jóvenes de 29 y 30 años con neumonías bilaterales de órdago”

Área Covid en el servicio de urgencias del CHUO. |   // FDV

Área Covid en el servicio de urgencias del CHUO. | // FDV

El área sanitaria de Ourense se mantiene en alerta ante un posible incremento de la presión asistencial como consecuencia de las complicaciones derivadas de la gripe estacional. Esta situación se reproduce cada año con la llegada del frío y se acompaña de un aumento notable de los ingresos en una provincia con una media de edad elevada y en la que abundan las patologías respiratorias crónicas.

En plena pandemia del coronavirus, y en un escenario en el que no se consigue frenar los contagios (94 nuevos confirmados este domingo), no es el mejor momento para un repunte de las hospitalizaciones y menos aún para colapsar las urgencias. Desde este servicio en el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense, CHUO, piden a la población responsabilidad en el uso del sistema público de salud y también que se vacunen contra la gripe: “Debería hacerlo todo el mundo, no solo los grupos de riesgo; la gripe en estos momentos nos puede complicar mucho las cosas”, señala el jefe de la unidad, Francisco Aramburu.

Este servicio recibe cada día una media de 180 pacientes que acuden con dolencias diversas, pero entre 30 y 40 lo hacen por sintomatología compatible con el Covid-19 y el 10% dan positivo. Este porcentaje es elevado, y aunque desde esta semana el proceso se ha agilizado con la implantación de los test de antígenos, que reducen a 15 minutos la espera por un resultado, desde el servicio piden a la población máxima responsabilidad en las medidas de prevención para evitar el contagio. “Ahora hay más positivos que en la primera ola porque antes la población estaba confinada y no había movilidad”, explica Aramburu. Durante esa fase también se redujeron las visitas a urgencias por patologías generales, accidentes de tráfico o infartos, y en esta segunda se mantiene un descenso del 25% en la demanda respecto al mismo mes del año pasado.

Desde marzo, “la media de pacientes diarios ronda los 180 cuando en estas fechas lo normal sería 220”. El problema está en que buena parte de los pacientes que entran por urgencias acuden por patología banales, “en esto no ha bajado la demanda, siguen llegando dolores de rodilla, garganta, oído, un golpe en el codo... Cuestiones que deberían ir directamente al centro de salud o al PAC, pero la gente no aprende, no hay manera de educarlos para que vayan a Atención Primaria”, incide Francisco Aramburu: “Esto me preocupa porque tengo que dedicar médicos a patología banal cuando los necesito para patologías graves”, añade.

El servicio sigue manteniendo un doble circuito que separa a los pacientes con dolencias comunes de los que llegan con sintomatología Covid, y los miedos de la primera fase se reproducen en esta segunda: “Estamos viendo un descenso de pacientes que de verdad necesitan una atención hospitalaria o que presentan patología respiratoria crónica, pero que por miedo no vienen y cuando llegan ya están muy mal”, afirma.

Frente a este exceso de cautela en el uso del servicio de salud están los que hacen un uso indebido de las urgencias: “No hay disciplina y ese problema que afecta a todo el país se está reflejando en la expansión de la pandemia; si la gente viera lo que vemos en urgencias a diario, tendría mucho más respeto”, apunta. Se refiere a muertes de pacientes que llegan muy graves pero también a gente joven, de 30 y 40 años. “Decir que solo se mueren los mayores es mentira, hay un porcentaje elevado porque son personas de edad avanzada con enfermedades crónicas, pero la gente joven también se muere. Piensan que esto es una broma y no lo es. Hay más gente joven en urgencias ahora que en la primera ola, y hablo de jóvenes de 29 y 30 años con neumonías bilaterales importantes, de órdago, y que ingresan en la UCI. Esto está pasando”.

En esta línea, el jefe de urgencias incide en la necesidad de cumplir las medidas impuestas y “darle tiempo a la ciencia para que encuentre herramientas”. Y no habla solo de la vacuna, sino de un tratamiento eficaz “porque enfermos de Covid los vamos a tener durante durante muchos años”, advierte.

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