El alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, convocó ayer a la junta de portavoces del Concello para informar al resto de grupos de la oposición de los nuevos cambios que se han operado en los últimos días, tras la expulsión formal por parte de Jácome, en calidad de presidente de DO, de los cuatro ediles de su grupo que lo denunciaron ante Fiscalía. Ahora son ediles no adscritos, por lo que se le recorta a la mitad, dos minutos, más dos de réplica, en cada intervención de pleno o defensa de una moción.

Deben de ponerse de acuerdo pues solo pueden intervenir de forma rotatoria. La oposición afirma que “todos los portavoces luchamos pues defendimos que estos concejales tienen derecho a participar”.

Pero la situación del gobierno local es todavía más insólita, pues uno de los tres ediles del gobierno de Jácome, Telmo Ucha, tomó posesión ya como no adscrito, por lo que aunque apoya al gobierno local del alcalde, pertenece realmente a ese nuevo grupo municipal de no adscritos, al que han enviado a los cuatro ediles díscolos. Es decir que, como ironizó solo le quedan dos ediles de DO en su grupo, de los siete que salieron elegidos en las elecciones.

Los portavoces que participaron fueron Flora Moure, por el PP; Ruth Reza, por el BNG y José Araújo, por Ciudadanos así como Rafa Villarino, por el PSOE. Coincidieron en que “presionamos porque lo que pretende el alcalde es asfixiar a estos concejales críticos, y todos creemos que tiene que estar en el gobierno”, señaló Araújo, “por eso todos tuvimos una lucha para que tengan más presencia y capacidad para expresar su opinión en los distintos órganos”.

Podrá asistir un solo concejal No Adscrito a cada comisión de pleno, comisión de sugerencias y comisión de deportes del pabellón, pero como son 5, deberán rotarse o consensuar entre ellos quién de los 5 asiste en cada ocasión. Podrán presentar entre todos, una moción por pleno, pero también deberán rotarse o consensuar quién lo hace.

El alcalde hizo entrega también del informe del secretario del Pleno, en el que avala las razones y jurisprudencia previa, por las que esos concejales tras ser expulsados del partido, deben de pasar a un grupo de No Adscritos. El lunes Oficialía Mayor decidirá también el reparto que deben de hacer esos ediles en las juntas de área.

Los concejales críticos presentaron ayer mismo un amplio escrito para solicitar su readmisión en el grupo municipal de DO, justificado con bases de la reglamentación. Afirman entre otras argumentaciones que si bien no pueden ser expulsados del partido pues no estaban afiliados, si ganaron su escaño concurriendo por Democracia Ourensana a las elecciones y por tanto deben de seguir perteneciendo a ese grupo,.

A petición del PP también se estudiará la propuesta de Declaración Institucional del día 25 de noviembre como Día Internacional de Eliminación de la Violencia Contra la Mujer. Flora Moure, en nombre del PP, pidió que se cumpla el Reglamento Orgánico de Gobierno y Organización del Pleno y Comisión Especial de Suxestións e Reclamacións do Concello al menos una vez al mes. Ahora está paralizado. Los grupos exigieron que noticias “populistas” del alcalde y con un coste de cinco millones de dar de 50 euros a cada ourensano para apoyar al comercio sean consensuadas previamente.