Los bares de Verín seguirán cerrados hasta el 31 de octubre después de que el concello y los hosteleros de la ciudad ourensana hayan alcanzado un nuevo acuerdo para prorrogar el cierre más allá de los 10 días acordados a mediados de mes, cuando la curva de la pandemia del coronavirus iba en ascenso.

La ampliación temporal de la medida llega después de que Verín estrenase el confinamiento perimetral en el conjunto que integra con Vilardevós y Oímbra. Aunque los datos comunicados por el Sergas indican que este viernes hay 80 casos activos, 7 menos que ayer y el "mejor" dato desde el 15 de octubre, se mantienen la alerta porque existen “niveles altos de riesgo” por la evolución “muy adversa” del Covid.

El Concello de Verín, por su parte, se ha comprometido a mantener la línea de ayudas destinadas a minimizar el impacto económico del cierre acordado por el sector: 300 euros de aportación fija y lineal más un importe prorrateado según los gastos del establecimiento, para cubrir la cuantía correspondiente del alquiler, la hipoteca o los seguros sociales.

El acuerdo, además, llega después de que el TSXG ratificase las medidas sanitarias adoptadas en la provincia de Ourense ante la evolución de la pandemia. La sección tercera de la Sala de lo Contencioso-administrativo del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha notificado hoy un auto en el que ratifica las medidas restrictivas de derechos fundamentales contenidas en la orden de la consellería de Sanidade para las comarcas de Allariz-Maceda, O Carballiño, Ourense, O Ribeiro, Terra de Celanova, Valdeorras y Verín.

Sanidade también ve "evolución adversa" en Verín, Oímbra y Vilardevós, cuyas tasas del virus "continúan aumentando" al igual que "los valores de los indicadores de riesgo" lo que apunta a que, pese a las medidas restrictivas, "el brote no está controlado". De este modo, advierte de que también tiene "una evolución muy adversa" que "está afectando también a la población de los grupos de edad más avanzada" y avisa del alto número de "casos hospitalizados" para una zona "tan pequeña", cuestión que está aumentando la "presión asistencial".

Por todo ello, pide extender las medidas de limitación de capacidad y la reducción de los grupos que ya estaban habilitadas en Verín a Oímbra y Vilardevós. Además, solicita la restricción de la movilidad perimetral para estos tres ayuntamientos. Mientras que para las comarcas de Allazir-Maceda, O Ribeiro y Terras de Celanova considera adecuadas las medidas establecidas para toda la Comunidad gallega, la orden publicada por la Consellería de Sanidade justifica la limitación de los grupos a las personas convivientes en O Barco de Valdeorras por la evolución de la tasa de casos en este municipio.

O Carballiño, vacío

Las medidas se endurecen en O Carballiño, O Irixo y Boborás, donde la orden aboga por restringir "al máximo" las interacciones para proteger a la población más vulnerable y a los grupos de mayor edad. De este modo, a mayores de las restricciones que ya estaban vigentes, recomienda el cierre de las actividades no básicas.

Y es que, según apunta el DOG, el hecho de que las tasas acumuladas a 14 días alcanzadas en los ayuntamientos de O Carballiño y Boborás registren valores por encima de los 1.000 casos por 100.000 habitantes, y que en O Irixo se esté superando los 700 por cada 100.000 indica que las medidas adoptadas "no fueron suficientes" para "evitar la difusión del virus entre la población".

Así, avisa de que "este brote tiene una evolución muy adversa y que está afectando también a la población de los grupos de edad más avanzados".