La ciudad de Ourense cumple una semana de confinamiento perimetral decretado por Sanidade y la curva del virus comienza a doblegarse con una tendencia negativa tras casi un mes. Al menos, esa es la interpretación de los datos publicados diariamente sobre la incidencia del coronavirus tanto en la capital como en la provincia. En la totalidad de la región ourensana descienden los casos activos en 13 con 1.592 en el día de hoy, de los cuales 86 están hospitalizados y 12 en la Unidad de Cuidados Intensivos.

A este respecto, los ingresos en la provincia crecen en todos los hospitales. Así pues, en el hospital ourensano aumentan en ocho personas que vieron empeorar su estado de salud por el Covid-19, y registra 72 positivos en las diferentes plantas del Complejo Hospitalario de Ourense. También aumentan los infectados en situación crítica con una persona más en la UCI del hospital ourensano, que tiene a 11 en estado grave de salud. En el comarcal de Verín también crece en una persona hospitalizada y contabiliza 11 y en O Barco se incrementa en otro caso, hasta llegar a dos. El otro caso en situación de crítica se encuentra en El Carmen.

Los casos activos totales detectados en la provincia son de 63 positivos, lejos de los más de 230 que se contabilizaron la anterior semana. Una estadística que identifica que las medidas restrictivas impuestas ejercen una clara tendencia a la baja en la transmisión del virus al reducir considerablemente la vida social de las personas. Una semana de confinamiento y en la capital también bajan los casos donde se registran 541 casos, 21 menos que la jornada anterior, según confirmó el regidor ourensano, Pérez Jácome.

El descenso de la curva del coronavirus en la provincia se produce por la efectividad de restringir la movilidad, principalmente, pero también las reuniones sociofamiliares, así como el índice de las altas por curación que en la jornada de ayer aumentaron a 74, contabilizando un acumulado de 3.292. Por primera vez desde el 19 de septiembre se producen más altas por curación que casos activos.

En la provincia se mantienen en nivel rojo los concellos de Ourense y su área de influencia como Pereiro de Aguiar o Barbadás, ya que limitan con la capital. Así como Carballiño, O Barco, Verín y Monterrei. Todas las grandes villas de la provincia se mantienen en vilo por el efecto dominó después del estallido de "la bomba vírica" en la capital y ya están en nivel 2 de incidencia Ribadavia y Xinzo, con Celanova todavía en nivel 1. La única gran villa que se mantiene sin peligro es Allariz, pero el subcomité clínico de la Xunta de Galicia decidió restringir los aforos y las celebraciones a pesar de tener buenos indicadores. Los expertos alegan que la proximidad con la capital provocó tomar este tipo de medidas.