Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

"La hostelería es segura pero si el cierre frena la interacción social, adelante"

Bares y terrazas de Verín -en alerta roja- bajan la persiana para ayudar a contener el virus: "Queremos ser parte de la solución" - Hay 72 casos activos en la villa, 84 más en la comarca

Clientes en un bar de Verín, ayer, horas antes del cierre voluntario durante diez días. BRAIS LORENZO

Verín es uno de los siete municipios de la provincia de Ourense en alerta roja por el grado de acumulación de nuevos casos de Covid-19 confirmados por coronavirus en los últimos 14 días. La cifra de infecciones activas en el municipio -de 13.700 habitantes- se situaba ayer en 72, dos menos que en el inicio de la semana. En 24 horas, cuatro mayores, de 76, 80 y 88 años -dos de de ellos-, fallecieron en el hospital de Verín. En el geriátrico Val de Monterrei perecieron dos hombres de 88 y 89, y el brote ha afectado a 54 usuarios y 16 trabajadores. Con el afán de frenar el descontrol del virus, ayuntamiento y hostelería llegaron a un acuerdo para que los negocios cierren el bar y la terraza durante los próximos diez días. Es una iniciativa voluntaria -deja fuera a los restaurantes y hospedajes- que varios negocios secundarán.

La administración local habilitará una línea de ayudas para mitigar las pérdidas en un año muy duro. "La hostelería es un sector seguro, quizá el que más, en el que se cumplen las medidas. Tenemos inspecciones y distintos estamentos nos vigilan, y yo no detecto que tengamos problemas de contagios. Pero, dado el nivel actual, si el cierre frena un poco la interacción social, pues adelante, estamos con el Concello y la gran mayoría vamos a intentar que esto se revierta. Queremos generar confianza de clientes y consumidores potenciales, y que se vea que cumplimos las medidas, porque efectivamente es así", expresa Francisco Pérez, gerente del hotel restaurante Lugano y presidente de la asociación hostelera de Verín.

Pablo Álvarez regenta dos establecimientos en la plaza mayor, el bar y la vinoteca Gandainas. Es uno de los hosteleros que, desde ayer a las 20 horas, tendrá los negocios cerrados hasta el día 22, incluido. "La esperanza es lo último que se pierde. Si tenemos que cerrar y parar para que esto mejore será bueno. Antes de un confinamiento en general es mejor dar un paso adelante e intentar frenar la situación, para ir a menos y no llegar a niveles como el de Ourense".

En Verín, que acumula más de 42 casos nuevos confirmados mediante una prueba PCR en los últimos 14 días, no se permiten desde mediados de la semana pasada las reuniones de personas que no convivan. Este empresario, que cuenta con cuatro asalariados en sus dos establecimientos del centro de la villa, confirma "una caída en picado" desde la entrada en vigor de esa restricción y, ampliando un poco más el foco, "muchísimo bajón en estas dos últimas semanas".

Francisco Pérez, el presidente de la asociación que agrupa a una treintena de establecimientos, dice que el sector quiere aportar "nuestro grano de arena" para frenar la expansión del coronavirus. "La idiosincrasia del bar y la terraza es la interacción entre los propios clientes, y esas interacciones sociales están en el punto de mira porque hay que limitarlas por el Covid. Había que revertir la situación e intentar llegar al invierno en la mejor situación posible para que esto no se desmande. Los hosteleros queremos concienciar y ser parte de la solución, nunca un problema, por lo que la mayoría decidimos llegar a este acuerdo", explica.

El Concello dotará ayudas

El Concello de Verín celebró ayer un pleno en el que el portavoz del gobierno local, Diego Lourenzo (BNG), dio cuenta a la corporación del acuerdo con los hosteleros y la intención de habilitar ayudas que amortigüen el impacto económico. "Se habla de una parte proporcional de los salarios y los seguros sociales durante diez días", dice Pablo Álvarez. "Es de agradecer que hagan un esfuerzo porque el Covid ha sido la puntilla para muchos negocios, pero la hostelería ya atravesaba dificultades antes. Si ellos colaboran desde el punto de vista económico, nosotros también aportamos nuestro grano de arena y participamos de la solución", valora Francisco Pérez.

En el turno de ruegos y preguntas, el portavoz del PP y exalcalde, Juan Manuel Jiménez, pidió la palabra. Los populares instan al Concello a que ayude no solo a la hostelería, sino también al comercio y otros sectores dañados por la pandemia. Además, subrayó que bares y restaurantes "no son los culpables de los contagios, se está estigmatizando cuando la mayoría de los casos se deben a reuniones y celebraciones. El problema es pasar de un ambiente controlado a uno doméstico, donde las medidas de seguridad en la mayoría de los casos son inexistentes". A Jiménez le preocupa que el cierre de bares y terrazas en Verín, capital de la comarca, mueva a parte de la clientela a municipios limítrofes o a Chaves, situada a 30 kilómetros, al otro lado de la 'raia'. El brote de la residencia Val de Monterrei sitúa los casos activos en este municipio en un total de 58. Hay 12 en Oímbra, 4 en Riós, 4 en Vilardevós, 3 en Cualedro, 2 en Castrelo do Val y 1 en Laza. Sumando los 72 de Verín son 156 las personas con infección activa en la comarca, según los datos actualizados ayer.

Compartir el artículo

stats