No son okupas, son inquilinos que acumulan meses de impagos, según la propietaria. Sonia Rodríguez, una mujer nacida en O Barco de Valdeorras y que residía en Vigo, de 52 años, acudió ayer al inmueble del barrio ourensano de A Ponte para intentar una solución con los moradores. Tras solicitar un encuentro en persona con el hombre que se encontraba en la vivienda a mediodía -no quiso bajar al portal-, la dueña le pidió por el móvil -ya que tampoco respondió al interfono- que abandonen el piso. "Estoy sin casa, he tenido que dormir en el coche, no puedo manteneros. No pagáis y me amenazáis; marchaos, por favor". La mujer denunció ante la Policía tras recibir llamadas y notas de voz en las que presuntamente la intimidaban con expresiones -audios a los que este periódico tuvo acceso- de este tenor: "Me cago en tus putos muertos y en tu novio, olvídate de tu piso. Hija de puta, te voy a destrozar el piso". "Prepárate para una paliza que te vas a llevar". Sonia tiene también alguna captura de Whatsapp: "Yo, si os veo por aquí vigilando, te juro que será lo último que hagas. Esto sí es una amenaza".

El caso fue archivado tras la denuncia inicial, de finales de agosto. Con fecha de ayer la amplió y remitió copia a la comisaría de los mensajes sonoros. El hombre que le atendió el teléfono -la pareja de la inquilina- niega la acusación y manifestó a la mujer que se marcharán esta semana. Ella lo duda. "De hecho, primero vino este chico con otro para alquilar el piso. Esto lo tenían preparado. Un amigo que estaba conmigo me dijo que tuviera cuidado, que podía tener problemas, así que no se lo alquilé. Después vino la chica, me dio pena y fue cuando caí". Sonia relata que, el pasado abril, cuando ya pensaba reservar la vivienda para unos estudiantes, apareció su futura inquilina. "Era una chica de la edad de mi hija y con una niña pequeña, dijo que venía de Ferrol y que se había escapado de su marido, y la creí. Hasta le regalé ropa y cosas".

Unos días después, sin recibir el dinero acordado, se presentó y vio en el domicilio "a diez personas y la casa patas arriba, con camas por todas parte. Se pusieron bordes y a gritar". Pasado un mes y medio remitió un burofax exigiendo la renta. Los impagos se acumulan desde entonces, también de los gastos de la vivienda. "Estoy devolviendo recibos, no puedo asumirlos". La propietaria, que ha recibido quejas de la comunidad por ruidos "y fiestas a las tantas", tiene un proceso de desahucio en marcha. "Pero me han dicho que hasta febrero nada, y eso pueden ser unos 500 o 600 euros más, y yo no puedo asumirlos. He dormido en el coche ya un par de veces. He tenido la suerte de tener unos amigos aquí, que llevan tres días acogiéndome. Es la suerte que tengo. Yo no puedo mantener estos gastos", reitera la propietaria. Este piso de Ourense "era mi residencia habitual con mi hija. Me divorcié, me marché a trabajar a Pontevedra y tuve que alquilarla para poder sobrevivir allí. Ahora he tenido que dejar el piso de Vigo, porque no puedo asumir los gastos de Vigo y también los de aquí".

Sonia llamó al timbre tres veces, sin respuesta. Cree que los inquilinos vieron por la ventana la presencia de la dueña y de la prensa. "Ya te dijimos que te vamos a pagar en cuanto podamos", manifestó el hombre en la llamada, que sí atendió. La mujer le pidió que bajara varias veces. "No te puedo abrir, tengo miedo. Estoy con la niña y puedes estar con alguien que me dé una paliza". Uno de los audios que incorpora a la denuncia recoge presuntamente a la inquilina diciéndole: "Por lo que hiciste al coche [la acusa de dañárselo e incluso de entrar al piso a robar] yo también voy a romper tu nariz y te vas a quedar sin novio, porque también se va a llevar una paliza". Sonia reprochaba ayer al varón las amenazas que ha recibido. "Yo te dije que no te pasaras por nuestra casa a espiarnos, aquí no somos nadie para amenazar. Déjanos unos días, buscamos un piso y ya nos vamos", respondió. La mujer desconfía.